Faustino Oro está "un poco triste" pero seguro de que "pronto" será Gran Maestro

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Moscú, 5 mar (EFE).- El prodigio argentino del ajedrez, Faustino Oro, admitió este jueves a EFE que está "un poco triste" por no haber logrado en Moscú el récord de ser el más joven Gran Maestro de la historia.

"Un torneo duro. Un poco triste al final, ya que podía haber hecho mi última norma y el récord", dijo Oro al término del Aeroflot Open en el que se quedó a un paso de la hazaña.

Con todo, se mostró convencido de que conseguirá "pronto" ese ansiado título que se le escapó de las manos al perder su última partida en el Hotel Carlton de la capital rusa.

"Lo bueno es que la norma probablemente la vaya a conseguir pronto. Sin el récord, pero probablemente me voy a convertir en gran maestro pronto", afirmó.

El adolescente, de 12 años, se mostró crítico consigo mismo: "Tuve unas partidas buenas, pero otras malas. El torneo estuvo bien en general. No ha sido el mejor torneo de mi vida, pero no es un mal torneo".

"No he jugado mal en general, pero hoy no he jugado una buena partida. De hecho he jugado una partida bastante mala", dijo, en alusión a su derrota ante el Gran Maestro ruso Aleksey Grevnev.

Añadió contrariado: "Pero si hoy hubiera jugado bien. El rival me dio oportunidades para poder ganar. El juego tenía que haber sido mejor y quizás lo hubiera conseguido".

Con todo, en presencia de su padre, Alejandro, restó importancia al récord, en comparación con el juego practicado en las nueve partidas disputadas desde el pasado sábado.

"No es que sea tan importante el récord pero es un bonito recuerdo por decirlo de alguna manera. Pero obviamente el récord es una cosa bonita de tener", señaló.

En respuesta a una pregunta de un reportero ruso, aseguró que la procesión va por dentro. Aunque se mostró contento y relajado en la ceremonia final, no está del todo satisfecho con su actuación.

Haciéndose eco del consejo que le dio el campeón por segundo año consecutivo en Moscú, Yan Nepómniashchi, subrayó que "lo que hay que hacer es jugar bien y disfrutar".

"Para la gente es un récord, pero al final no es algo tan importante", dijo.

Ahora, se propone descansar en marzo y volver a los tableros en abril en un torneo en Menorca, pero se lleva un buen recuerdo de la capital de Rusia.

"La gente me ha tratado bien. Muy bonita, la ciudad de Moscú; y el torneo, bastante bien organizado", dijo.