Ambos medios han contrastado los testimonios de las mujeres supuestamente afectadas con entrevistas a profesionales que les atendieron de sus secuelas y dicen disponer de documentos que respaldan su relación laboral con el compositor español Julio Iglesias.
Los hechos habrían ocurrido en las casas de Julio Iglesias en República Dominicana, Bahamas y España. Una de las mujeres era empleada del hogar y la otra fisioterapeuta.
Las extrabajadoras aportaron a los responsables del extenso reportaje periodístico documentos laborales, fotografías, grabaciones, mensajes de WhatsApp, registros de llamadas y solicitudes de permisos migratorios de Julio Iglesias al gobierno de España, de Bahamas y de República Dominicana, según señalan ambos medios.
Lea más: Un biógrafo de Julio Iglesias revisará su libro tras las acusaciones de agresión sexual
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

El relato de ambas empleadas describe agresiones sexuales como penetraciones sin consentimiento, bofetadas, vejaciones y humillaciones laborales sistemáticas a ellas y a otras empleadas.
“La casita del terror”
Una de las mujeres se refiere a la residencia del cantante en Punta Cana, en República Dominicana, donde el cantante de 77 años pasa parte del tiempo, como “la casita del terror”.
Una de las empleadas asegura también que estaban obligadas a realizarse pruebas médicas como revisiones ginecológicas, test de embarazo y exámenes para detectar enfermedades de transmisión sexual, como VIH.

El artículo, firmado por cinco periodistas, asegura que el cantante no ha respondido a ninguno de los intentos por contactar con él o sus representantes legales. La Agencia EFE también ha tratado de obtener la versión del entorno del Iglesias sin éxito.
