El titular de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) también pidió, a través de un comunicado, que se fortalezca el Mecanismo de Apoyo Exterior (MAE) que conduce la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho, del que El Salvador es parte, y con el cual se busca el acceso a la justicia para las víctimas migrantes y sus familiares.
Además, Tobar solicitó que se generen nuevos mecanismos de articulación "intrarregional" que posibiliten nuevos escenarios de investigación sólidos entre Estados, transparentes y con un combate real a la impunidad.
Cada año, cientos de salvadoreños intentan migrar de manera irregular a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida o escapando de la violencia.
Las exigencias del ombudsman se dan en el marco de los 11 años de la masacre de San Fernando, en la que murieron 72 migrantes en el norteño estado mexicano de Tamaulipas asesinados por cárteles del narcotráfico.
México vivió uno de los episodios más violentos de su historia reciente el 24 de agosto de 2010, cuando asesinaron en el municipio de San Fernando a 58 hombres y 14 mujeres, en su mayoría migrantes de Honduras, El Salvador y Guatemala, pero también de Ecuador y Brasil, que iban a Estados Unidos.
Aunque la matanza se atribuye al cártel de los Zetas, uno de los grupos del narcotráfico más violentos que operaban en el noreste de México, el episodio no ha sido resuelto con claridad.
De hecho, las asociaciones agrupadas en el movimiento #72NadaNuevo denunciaron que aún hay nueve restos sin identificar, siete cuerpos pendientes de exhumación y solo 15 personas consignadas por los hechos delictivos.
El actual Gobierno de México, del presidente Andrés Manuel López Obrador, ha prometido proteger a los migrantes.
Pero apenas el 22 de enero aparecieron 19 cuerpos calcinados, en su mayoría migrantes de Guatemala, en Camargo, también en Tamaulipas, en un crimen que también se le atribuye al crimen organizado.
Incluso, la ONU comparó ese hecho con la masacre de San Fernando aunque el Gobierno rechazó los señalamientos.
