Un grupo de 117 animales encuentran centro de paso silvestre en Nicaragua

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Managua, 30 dic (EFE).- Un grupo de 117 animales de distintas especies encontraron una segunda oportunidad de vida en un centro de paso silvestre, en el noreste de Nicaragua, zona impactada por los huracanes Eta e Iota en 2020, informaron este jueves los responsables del local, que incluye un área de refugio y recuperación.

El denominado “Centro de Paso de Animales” fue establecido en 2020 para brindar refugio natural y área de recuperación a la fauna del noreste nicaragüense desplazada por el impacto de Eta e Iota los días 3 y 16 de noviembre de 2020, ambos en categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, de un máximo de 5.

El último paciente en llegar al centro, ubicado en la zona de amortiguamiento de la Reserva de Biósfera Bosawás, fue un mono congo hembra, con la cabeza abierta por una herida, de la que no se sabe si fue producida por otro animal o un cazador.

“Cuando los mineros artesanales la trajeron, tenía una herida abierta en la cabeza y aquí la curamos y atendimos con ayuda de una veterinaria. Le dimos seguimiento por un mes hasta que se recuperó totalmente, y la liberamos para que se reuniera con una manada de monos congos de la zona”, afirmó la responsable del centro, Issel Solórzano.

Al menos 130 animales de distintas especies han llegado al “Centro de Paso de Animales”, de los cuales ha sobrevivido el 90 %, ya que algunos se presentan sin posibilidades de vida, según Solórzano.

El funcionamiento del centro es un trabajo conjunto entre la Cooperativa de Servicios Múltiples Ambientales Wastuna, el complejo de la minera Hemco, y las autoridades ambientales de la zona.

Un estudio de la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense (Uraccan) y del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) presentado en diciembre de 2020, indicó que, tras el paso de Eta e Iota, los animales salvajes se acercaron a las zonas habitadas por humanos en busca de agua, alimento y refugio.

Entre las especies detectadas estaban algunas en peligro de extinción, como el mono congo, el tapir (Tapiros bairdii), loras o tucanes.

Hasta ahora se desconoce el impacto real en la fauna nicaragüense por el paso de los huracanes Eta y Iota, que dejaron pérdidas de más de 100 millones de dólares en el sureste de Nicaragua, la zona más pobre y aislada, así como de las más boscosas, del país.

Nicaragua cuenta con el equivalente al 10 % de la biodiversidad mundial, según datos del Marena.

Una situación similar se vivió en la misma zona en 2007, tras el paso del huracán Félix, cuando hubo reportes de animales y humanos peleando por comida en los patios de algunas casas en la Región Autónoma Caribe Norte (RACN).