El grupo parlamentario del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) aprobó el jueves una reforma a la Ley Electoral que reduce el tiempo para hacer campaña proselitista hasta 30 días para las elecciones generales (presidenciales y legislativas), y 20 días para las municipales o regionales.
La Ley Electoral establecía en un principio en 75 los días para hacer campaña, y el año pasado fue reducido a 42 días debido a la pandemia de la covid-19.
"La reducción de la campaña electoral, en un proceso bajo condiciones normales, podría restringir a la ciudadanía la oportunidad de conocer el plan de gobierno, los perfiles de los candidatos, los programas políticos, sociales y económicos propuestos por las futuras autoridades locales y la búsqueda del voto popular", señaló Urnas Abiertas en un informe.
"En este contexto, limita una vez más la posibilidad de la manifestación pública, derecho que el año pasado ya se vio limitado por las facultades que se le dieron a la Policía Nacional de autorizar o no los permisos a actividades partidarias y la restricción por la pandemia de la covid-19", agregó.
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Según ese observatorio, los legisladores sandinistas fijaron una nueva reducción al período de campaña electoral, sin plantear ninguna justificación ni brindar información transparente al respecto.
"BAJO NIVELES DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA"
Por otro lado, continuó Urnas Abiertas, ampliar el número de electores por cada junta receptora de votos (JRV) de 400 a 600 con miras a las elecciones municipales de noviembre próximo, también sin ninguna explicación, solo "confirma los bajos niveles de participación ciudadana".
"En otras democracias se toman medidas similares cuando existen altos niveles de abstencionismo, tal como lo documentamos el año pasado desde Urnas Abiertas en Nicaragua, ya que modificaciones de este tipo cuando hay bajos niveles de participación ciudadana no provocan aglomeraciones que hacen ineficiente el proceso", explicó.
"Por eso, desde nuestro criterio, esta reforma confirma lo que registramos en 2021, junto a otras redes ciudadanas, (que) 8 de cada 10 nicaragüenses habilitados para votar se quedaron en casa", anotó.
Según los sandinistas, nueve artículos de la Ley Electoral fueron reformados para "agilizar" y "mejorar" las votaciones, cuando faltan seis meses para que los nicaragüenses elijan a los alcaldes, vicealcaldes y concejales de los 153 municipios de Nicaragua.
La enmienda no incluyó cambios a las reformas aplicadas por la mayoría sandinista de la Asamblea Nacional en mayo de 2021, pensadas para las elecciones generales de noviembre de ese año, en las que el presidente Daniel Ortega obtuvo una nueva reelección, con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, y con siete de sus posibles adversarios en prisión, más dos en el exilio.
Actualmente, 135 municipios de Nicaragua, de un total de 153, están gobernados por el FSLN, partido que además controla todos los Poderes del Estado.
Las próximas elecciones municipales de Nicaragua están programadas para el 6 de noviembre.
Más de 4,4 millones de nicaragüenses estaban habilitados para votar en las elecciones generales de 2021, un proceso cuya legitimidad no fue reconocida por la Organización de los Estados Americanos (OEA) -que alegó falta de transparencia- ni la Unión Europea.
