Las viudas y huérfanos de los acólitos de Sankara recibirán por daños morales y económicos entre 2,5 millones y 50 millones de francos CFA (3.810 y 76.200 euros) de cada uno de los condenados, sumando un total de 230 millones de francos CFA (más de 350.500 euros).
Sin embargo, los herederos de Sankara recibirán tan sólo un simbólico franco CFA (0,0015 céntimos de euro) que solicitaron por "daños morales" tras finalizar el juicio en el que se condenó a cadena perpetua a los tres principales responsables.
El presidente del tribunal, Urbain Méda, denegó la restauración de los bienes materiales sustraídos al exmandatario cuando fue asesinado en 1987, especialmente su anillo matrimonial y una pistola, que también reclamó la familia de Sankara, conocido como el "Che Guevara africano".
También rechazó la corrección solicitada del certificado de defunción en el que los médicos militares indicaron que la muerte del exmandatario se había producido de manera natural, a pesar de que Sankara fue asesinado tras recibir varios disparos.
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"Lamentamos la decisión de la sala de no conceder esta petición (...), es un perjuicio que está ahí", dijo Bénéwendé Sankara, uno de los abogados de la familia Sankara, en declaraciones recogidas por el medio local Burkina24.
La petición del Estado burkinés, que reclamó a los condenados en el juicio más de 1.145 millones de francos CFA (más de 1,7 millones de euros), también fue denegada por el tribunal.
El histórico juicio por el asesinato de Thomas Sankara y doce de sus acólitos se inició el pasado 11 de octubre por un tribunal militar que emitió el veredicto este 6 de abril, tras seis meses en los que testificaron más de 110 testigos para arrojar luz a un dossier de más de 20.000 páginas.
El tribunal sentenció a cadena perpetua a los tres principales acusados por el magnicidio: el expresidente Blaise Compaoré (1987-2014), el jefe de su dispositivo de seguridad en 1987, Hyacinthe Kafando, y el general Gilbert Diéndére, imputado por atentado a la seguridad del Estado, complicidad en asesinato y ocultación de cadáveres.
Sankara fue asesinado el 15 de octubre de 1987 a los 37 años, junto a doce de sus colaboradores después de que un comando golpista, liderado por Compaoré, asaltara su despacho.
El carismático líder había llegado al poder en 1983 en un golpe de Estado organizado junto a Compaoré, entonces su mejor amigo y compañero de armas.
Sankara destacó como un panafricanista y un revolucionario, inspirado por figuras como el entonces presidente de Cuba, Fidel Castro, o el guerrillero y político argentino nacionalizado cubano Ernesto "Che" Guevara.
La investigación sobre su asesinato estuvo bloqueada desde que Compaoré sustituyó a Sankara en la jefatura del Estado, tras su muerte, hasta octubre de 2014, cuando dimitió y se exilió en la vecina Costa de Marfil, por las revueltas civiles acaecidas cuando intentó modificar la Constitución para mantenerse en el poder.
