La base, que atribuyen a la disidencia de las FARC, fue localizada en la norteña provincia de Esmeraldas durante una operación militar de reconocimiento y vigilancia de los espacios terrestres en el límite político internacional, según explicó el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.
En el lugar fueron hallados cuatro improvisadas camas hechas con tablas y colchones, dos telas impermeables, un poncho, dos cocinas, ollas, vajillas y un cuaderno con apuntes de registro de las actividades de la columna móvil que presuntamente utilizaba esa base.
De acuerdo con la Gobernación de Esmeraldas, la base perteneció a la columna móvil Urías Rondón, grupo disidente de las FARC, y habría servido de descanso para aproximadamente una docena de personas.
