El M23 niega haber atacado en la RDC una hidroeléctrica financiada por la UE

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Kinshasa, 18 ago (EFE).- El grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23) negó haber atacado este miércoles una central hidroeléctrica financiada por la Unión Europea dentro del parque nacional de Virunga, en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC).

"El Instituto Congoleño para la Conservación de la Naturaleza (ICCN ) y todas sus instalaciones no constituyen un objetivo militar, por lo que no puede ser objeto del Ejército Revolucionario Congoleño (brazo armado del M23)", señaló uno de los portavoces del grupo, Lawrence Kanyuka, en un comunicado emitido este jueves.

El M23 se defendió de esta manera de las acusaciones del ICCN, que señaló a este grupo armado como el responsable del ataque.

Kanyuka culpó de "este acto atroz" al Ejército congoleño, al que también acusó de estar cooperando con otros grupos rebeldes, como las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR) y los grupos Nyatura, formados por algunos cabecillas del genocidio de Ruanda de 1994 y otros ruandeses exiliados en la vecina RDC con el objetivo de recuperar el poder político en su país de origen.

"Esa coalición no escatima medios para conseguir una victoria militar a cualquier precio, incluidos sacrificios humanos. Posiciona su artillería junto a viviendas de civiles, centros de salud, patios de colegios, iglesias, etcétera, para usar a los ciudadanos como escudos humanos", afirmó Kanyuka.

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Asimismo, el portavoz ofreció al ICCN la "colaboración" del M23 para esclarecer lo ocurrido durante el incidente de este miércoles.

El ataque ocurrió en la nueva central hidroeléctrica de Rwanguba (provincia nororiental de Kivu del Norte), que se está construyendo y, una vez terminada, se convertirá en la principal fuente de energía en el este del país, según el parque nacional de Virunga.

Aunque los trabajadores pudieron ser evacuados por el ICCN antes de que se produjeran muertes, "varias víctimas murieron en los pueblos de los alrededores", lamentó el director general de esa institución, Olivier Mushiete, sin dar más detalles.

La UE, que financia la construcción de dicha presa, condenó "enérgicamente" el ataque y pidió al M23 que "deponga las armas y se retire de las zonas ocupadas", según un comunicado de su delegación en la RDC.

El M23 se fundó a principios de 2012 como una escisión del extinto Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), un grupo de rebeldes en su mayoría de origen ruandés que luchó contra las FDLR en suelo congoleño.

En noviembre de 2012, el M23 avanzó con rapidez hasta ocupar durante dos semanas la ciudad de Goma, capital de Kivu del Norte.

A pesar de haber firmado un acuerdo de paz con el Gobierno congoleño en 2013, los combates de este grupo rebelde se reactivaron el pasado marzo.

El pasado 29 de junio, la jefa de la misión de paz de la ONU en la RDC (Monusco), Bintou Keita, hizo hincapié en la enorme capacidad militar del M23, destacando así por encima del más de un centenar de grupos armados que batallan en el este de la RDC.

Además de provocar el desplazamiento de más de 170.000 personas, según datos de la ONU, los combates del M23 también han desencadenado una escalada de tensiones diplomáticas entre Ruanda y la RDC.

Kinshasa acusa al Ejército de Ruanda de colaborar con el M23, un extremo que Kigali siempre ha negado, si bien un informe confidencial de expertos de la ONU filtrado por algunos medios internacionales a principios de agosto confirmó ese extremo.