Un consejo técnico y el comité científico regional aprobaron en una reunión una resolución para "declarar alerta roja por epidemia de dengue en el departamento de Santa Cruz", explicó a los medios el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) cruceño, Julio César Koca.
La declaración permitirá activar el Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) y asignar recursos económicos para atender la enfermedad y frenar su propagación, indicó.
Según Koca, Santa Cruz tiene 387 casos confirmados de dengue, de los que 235 están en la ciudad homónima, la capital regional.
A su turno, el gerente de Epidemiología del Sedes cruceño, Carlos Hurtado, precisó que con la activación de la "alerta roja" se intensificará la vigilancia epidemiológica y se reforzará la atención médica en centros de salud de distintos niveles y de la seguridad social.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
También se deberá garantizar el diagnóstico oportuno de laboratorio y el tratamiento adecuado en los servicios de salud y se organizará el "trabajo en la comunidad" para la fumigación y destrucción de criaderos de mosquitos transmisores del dengue, agregó.
Hurtado señaló que se tiene "una situación epidemiológica muy preocupante" en el departamento, donde 17 municipios están afectados por la enfermedad y de los 387 casos positivos, 112 están internados en centros de salud.
El funcionario detalló que en las últimas seis semanas se reportaron siete fallecimientos a causa del dengue, tres en 2022 y otros cuatro en lo que va de 2023.
"La situación amerita que hoy elevemos una declaración de alerta roja y si el comportamiento de la enfermedad continúa así (...) seguramente llegaremos a una situación de emergencia en los próximos días por dengue", añadió.
El dengue, transmitido por la picadura del mosquito aedes aegypti, causa fiebres altas, dolor de cabeza, vómitos y erupciones en la piel y puede ser mortal en su modalidad hemorrágica.
El insecto que provoca el mal se reproduce en épocas de frecuente lluvia en zonas cálidas de Bolivia y para ello aprovecha cualquier espacio de agua estancada, como neumáticos abandonados, escombros o pantanos, por lo cual las autoridades han recomendado deshacerse de este tipo de materiales.
