"Tenemos dudas sobre las cifras. Cuando se informó de 6.000 muertes en Kahramanmaras (epicentro del mayor terremoto), había registros de enterramientos de 11.000 personas", señaló a EFE Vedat Bulut, secretario general del Colegio de Médicos.
Bulut opinó que esto puede deberse a que no se hayan comunicado aún todas las cifras o a que hay fallecidos que han sido enterrados en regiones distintas a donde murieron.
Con todo, estimó que unas 60.000 personas han muerto en los seísmos, por encima de los 41.000 cadáveres localizados hasta ahora.
Bulut anunció que el día 4 de marzo se presentará un informe que usará las cifras de enterramientos facilitadas por los municipios para establecer una cifra más realista.
Aunque las tareas de rescate están llegando a su fin, quince días después de los seísmos de magnitud 7,7 y 7,6, se teme además que haya aún miles de cuerpos bajo los escombros.
Ali Seker, diputado del partido socialdemócrata CHP, el principal de la oposición, indicó a EFE que incluso con los datos de las entierros será difícil establecer el número real de víctimas mortales.
"Conozco la situación. La gente recogió los cadáveres de sus familiares y los llevó a los pueblos donde los enterraron sin ningún registro oficial. Sé que el número de muertos es mucho mayor que los 41.000 indicados oficialmente", explicó por teléfono a EFE.
Bulut recordó que el Colegio de Médicos estimó en su día que la cifra de fallecidos por la covid-19 en Turquía es de 275.000, frente a los 101.000 que indican los datos oficiales.
En aquella ocasión, los médicos recurrieron también a cruzar las cifras oficiales de fallecidos con los datos de entierros facilitados por los Ayuntamientos.
Anoche se produjeron dos nuevos terremotos, de magnitud 6,4 y 5,8, en la provincia de Hatay, que provocaron nuevos derrumbes de edificios y causaron la muerte de seis personas, según varios medios locales, y heridas a casi 300, según datos oficiales del Gobierno.
