El BoJ inicia su última reunión bajo Kuroda con incógnitas sobre su rumbo

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Tokio, 9 mar (EFE).- El Banco de Japón (BoJ) inició hoy su última reunión sobre política monetaria con Haruhiko Kuroda como gobernador, mientras los mercados aguardan señales sobre el rumbo que afrontará el único banco central entre las principales economías mundiales que mantiene los tipos ultrabajos.

El mandato de Kuroda al frente de la entidad concluirá el próximo 8 de abril, cuando está previsto que lo releve el economista y académico Kazuo Ueda, quien ya formó parte de la junta de política monetaria del BoJ hace casi dos décadas, y cuya ratificación formal como nuevo gobernador tendrá lugar este viernes.

Durante los casi 10 años bajo Kuroda, el BoJ ha aplicado una heterodoxa política de flexibilización monetaria que ha incluido compras récord de bonos estatales, constantes inyecciones de liquidez al sector privado y la aplicación de tipos de interés cero o incluso negativos, medidas que todavía se mantienen.

La mayoría de analistas prevé que la entidad no modifique su estrategia monetaria en la reunión que arrancó este jueves y concluirá el viernes, aunque tampoco se puede descartar una última sorpresa con Kuroda, cuyo mandato se ha caracterizado por tomar medidas precisamente cuando nadie se lo esperaba.

Uno de los temas que está sobre la mesa es la estrategia de control de la curva de rendimientos de los bonos a largo plazo, que fue modificada contra todo pronóstico el pasado diciembre por el BoJ e interpretada por los mercados como un anticipo de las subidas de tipos de interés de referencia por venir.

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"Creemos que el BoJ tratará de evitar hacer cualquier tipo de ajuste en el control de la curva de rendimientos, ya que podría tener un amplio impacto tanto en los bonos como en los mercados de divisas y bursátiles", señaló al respecto el analista Naohiko Baba en un artículo del grupo financiero Goldman Sachs.

El propio Kuroda ha mantenido que las subidas de tipos aún no deben contemplarse en Japón debido al insuficiente crecimiento económico y a una inflación que, aunque supera el objetivo del BoJ -del 2 % interanual-, se considera transitoria y muy por debajo de la observada en otras potencias como Estados Unidos o la Unión Europea.

El índice de precios de consumo (IPC) de Japón subió un 4,2 % el pasado enero, su mayor incremento en 41 años, y según las previsiones del BoJ, cerrará el actual ejercicio fiscal nipón (que acaba a finales de este mes) en un 3 %.

El próximo gobernador del BoJ, Ueda, ha manifestado por su parte la necesidad de continuar con la política de control de los bonos a largo plazo en la situación actual, aunque también se ha mostrado partidario de analizar su efectividad y sus efectos secundarios, así como de adoptar "una flexibilización más sostenible".

La batería de estímulos que mantiene el instituto emisor nipón desde hace una década contrasta con las sucesivas subidas de tipos de interés aplicadas en el último año por otras entidades de referencia como la Reserva Federal de Estados Unidos o el Banco Central Europeo.

Esta divergencia ha causado una continuada devaluación del yen frente al dólar y al euro, monedas ante las que la divisa nipona ha llegado a cotizar en sus niveles más bajos de las últimas décadas.