“La República Islámica de Irán considera que la decisión de la Corte Internacional de Justicia muestra la solidez de los argumentos y la validez de la demanda de Irán”, indicó el Ministerio de Justicia en un comunicado emitido a última hora de anoche.
“La obligación de Estados Unidos de compensar por las perdidas (de Irán) es el testimonio más importante de la legitimidad de la demanda de la República Islámica de Irán”, de acuerdo con las autoridades iraníes.
La CIJ consideró ayer que no tiene jurisdicción para exigir a Estados Unidos descongelar activos de empresas iraníes depositados en un banco estadounidense y confiscados para entregárselos a víctimas de atentados atribuidos a Teherán.
Pero al mismo tiempo reprendió a Washington por haber permitido la congelación de 1.750 millones de dólares en bonos e intereses propiedad del banco central iraní Markazi, depositados en Citibank, y estableció que Irán tiene derecho a una compensación por "las lesiones”.
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Así, dio 24 meses a ambos países a alcanzar un acuerdo acerca de la cantidad de la compensación.
Esta batalla legal en La Haya tiene su origen en 2002, cuando el entonces presidente George W. Bush firmó una ley federal que permitía a víctimas de atentados terroristas reclamar indemnizaciones millonarias cuando los ataques fueran "patrocinados", según Washington, por terceros países.
Aunque no fue hasta febrero de 2019 que la CIJ se declaró competente para pronunciarse sobre este litigio, Teherán denunció a Estados Unidos ya en 2016, cuando el Tribunal Supremo estadounidense concluyó que un ataque en Beirut sucedido en 1983, y en el que murieron 299 personas, entre ellos 241 marines, fue patrocinado por Teherán.
La Corte estadounidense también declaró legal la congelación de bienes iraníes valorados en unos 2.000 millones de dólares depositados en bancos de Estados Unidos, como el Citibank de Nueva York, aunque Irán negó en todo momento su implicación en ese ataque y consideró que la congelación de activos iraníes era ilegal.
