HRW condena la orden de cierre de la única organización LGTBI+ en el Kurdistán iraquí

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El Cairo, 6 jul (EFE).- Human Rights Watch (HRW) condenó hoy la decisión de un tribunal del Kurdistán iraquí de ordenar el cierre de la organización Rasan, la única dedicada a proteger los derechos de la comunidad LGTBI+ en esta región autónoma del norte de Irak.

“Cerrar Rasan no solo es un ataque a la sociedad civil en el Kurdistán, sino que también es una amenaza directa a la vida y el bienestar de las personas vulnerables a las que apoyan”, dijo en un comunicado el subdirector para Medio Oriente de HRW, Adam Coogle.

El tribunal kurdo emitió esta decisión el pasado 31 de mayo, alegando las "actividades en el campo de la homosexualidad" promovidas por Rasan, organización que también trabaja activamente para proteger a las mujeres de la violencia doméstica.

“Al cerrar Rasan, el Gobierno (kurdo) ha enviado un mensaje claro de que no respeta la libertad de asociación”, lamentó Coogle.

Sin embargo, la directora ejecutiva de Rasan, Tanya Kamal Darwish, dijo a HRW que la verdadera razón del juez de tomar tal decisión fue por "discrepancias" con el logotipo de la organización, que contiene los colores arcoíris, lo que fue considerado como "una expresión completa de sus actividades en el campo de la homosexualidad".

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El cierre de Rasan, de acuerdo con HRW, no es un caso aislado, pues forma parte de "un patrón más amplio de opresión y ataques contra activistas y personas LGTB por parte de las autoridades kurdas locales en los últimos años".

Y es que la organización ha documentado numerosos ataques a través de redes sociales contra personas LGTB, que también han sufrido violencia por parte de grupos armados e incluso "del gobierno regional".

Las acciones contra Rasan se iniciaron a principio de 2021, cuando un parlamentario kurdo presentó una demanda acusando al grupo de "participar en actividades que desafían las normas sociales, las tradiciones y la moralidad pública".

Posteriormente, la Policía kurda emitió órdenes de arresto contra once activistas LGTB de Rasan en base a un artículo del Código Penal que tipifica como delito la "indecencia pública".

La organización LGTB comenzó sus operaciones en la ciudad de Suleimaniya hace casi dos décadas a pesar de las numerosas amenazas y represalias a las que se ha enfrentado por defender los derechos de una comunidad duramente castigada no solo en el Kurdistán, sino también en los países árabes de Oriente Medio.

De hecho, en 2022 miembros del Legislativo kurdo presentaron un proyecto de ley sobre la "prohibición de promover la homosexualidad", que propone un castigo de un año de cárcel y una multa de casi 3.500 dólares para cualquier persona que defienda los derechos de las personas LGTB.

Esta propuesta hasta el momento no ha sido aprobada, aunque activistas y grupos defensores de los derechos humanos temen que pueda servir como precedente para una mayor persecución y hostigamiento contra la comunidad LGTB en el Kurdistán iraquí, según HRW.