El empresario, identificado como Ulli S., había sido detenido en Francia el pasado 10 de agosto en base a una orden de detención europea y fue entregado ayer a las autoridades alemanas en el aeropuerto de Fráncfort (sur), según comunicó la fiscalía.
La empresa dirigida por S. mantenía relaciones comerciales con fabricantes de armas rusos y supuestamente firmó contratos con estos aún después de que se impusieran sanciones contra la exportación de mercancías de doble uso civil y militar tras la anexión rusa de Crimea en 2014.
En concreto, y siempre según la versión de la fiscalía, la empresa de S., con sede en el "Land" de Baden-Württemberg (sur), suministró en 2015 seis maquinas necesarias para la fabricación de rifles de francotirador, por valor de dos millones de euros aproximadamente.
Las exportaciones se realizaron a través de terceras empresas con sede en Suiza y en Lituania, para enmascarar su carácter ilícito.
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La empresa de S. también se encargó de la instalación de las maquinas y del adiestramiento de los empleados de la empresa armamentística rusa en su manejo.
El detenido compareció ayer ante el juez de instrucción y se enfrenta a una pena de hasta cinco años de prisión.
