Según un comunicado del Comité de Transición y Restauración de Instituciones (CTRI, nombre de la junta militar), la Asamblea Nacional (Cámara Baja) consta de 98 diputados, mientras que el Senado (Cámara Alta) tiene 70.
El comunicado se difundió después de que Nguema destacara el pasado día 4, durante una visita a la República Centroafricana (RCA), su compromiso con el "diálogo social" para la transición y adelantara que iba a nombrar a los miembros de la Asamblea Nacional y el Senado.
El general hizo esas declaraciones después de que el nuevo Gobierno de su país lanzara esta semana una petición para que los gaboneses empiecen a hacer "contribuciones" con vistas al diálogo nacional previsto entre abril y junio de 2024.
Ese diálogo debería allanar el camino, si los golpistas cumplen su promesa, a la celebración de unas elecciones y la devolución del Ejecutivo a líderes civiles.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Según el plan anunciado por las autoridades gabonesas, esas conversaciones precederían a un referéndum constitucional que tendría lugar a finales de ese mismo año.
Anteriormente, los jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Económica de Estados de África Central (CEEAC) habían dado a la junta militar un ultimátum de un año para restaurar el "orden constitucional", además de designar al presidente de la RCA, Faustin Archange Touadéra, como mediador en ese proceso.
Los militares tomaron el poder en Gabón el pasado 30 de agosto, pocos después de que las autoridades electorales anunciasen la victoria de Ali Bongo en los controvertidos comicios de ese mes.
Los golpistas -como la oposición- aseguraron entonces que las elecciones no fueron transparentes, creíbles ni inclusivas, y acusaron al Ejecutivo de gobernar "irresponsable e impredeciblemente", deteriorando así la "cohesión social".
La familia del derrocado Bongo -que se convirtió en presidente después de la muerte de su padre, Omar Bongo, en 2009- había detentado el poder desde 1967.
El golpe de Estado en Gabón, potencia petrolera de África subsahariana, fue el segundo en poco más de un mes en el continente, después de que el Ejército tomase el poder en Níger el pasado 26 de julio.
