Se trata de Hiromichi Kikuchi, de 63 años de edad, que dirige la ONG Apoyo a Pacientes con Enfermedades Incurables, a la que se ha impuesto una multa de un millón de yenes (unos 6.157 euros).
Según la acusación, Kikuchi hizo que un paciente con enfermedad renal recibiera un trasplante de riñón en Bielorrusia a cambio de que este transfiriera 18,5 millones de yenes (113.867 euros) antes de someterse a la cirugía en julio de 2022.
El dirigente de la ONG, que ha asegurado que apelará la sentencia, recibió también 33 millones de yenes (203.115 euros) de un paciente con cirrosis para el que organizó un trasplante de hígado en el mismo país de Europa del Este entre enero y febrero de 2022.
Kikuchi violó la Ley de Trasplantes de Órganos al facilitar trasplantes a dos receptores, recaudando así un total de 51,5 millones de yenes (unos 317.071 euros), aunque la defensa había pedido su absolución argumentando que esta ley sólo es aplicable en trasplantes domésticos.
El juez principal del Tribunal de Distrito de Tokio, Yoshiro Baba, detalló que la Ley de Trasplantes de Órganos se aplica siempre que parte o la totalidad de la mediación se realice en Japón, pues se debe obtener permiso.
"La equidad de las oportunidades de trasplante se ha visto seriamente comprometida", expresó Baba.
Kikuchi ya fue arrestado en febrero de este año por la mediación en un trasplante de órganos en el extranjero, en la que fue la primera acción de la policía japonesa por una actuación no autorizada de ese tipo fuera del país.
