Con un vago eslogan de búsqueda de la 'justicia', Gandhi espera subrayar problemas cruciales como el desempleo y la polarización en el país asiático frente a las políticas del primer ministro, Narendra Modi, que busca un tercer mandato consecutivo en los comicios.
6.700 kilómetros por la 'justicia'
"Porque estamos atravesando un período de profunda injusticia en la India: social, económica y política", explicó hoy el delfín de 53 años de la dinastía Nehru-Gandhi, nieto e hijo de primeros ministros, al comienzo de la marcha en el convulso estado noroccidental de Manipur.
En su discurso al inicio de recorrido y frente a cientos de seguidores, Gandhi atacó a Modi, su control sobre las instituciones del Estados y la formación de "monopolios de unos pocos individuos que tienen acceso a toda la riqueza de la nación", dijo frente a cientos de seguidores.
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Esta larga marcha le llevará a recorrer 15 estados durante los próximos 66 días, con el objetivo de finalizar en la ciudad de Bombay, capital financiera de la India.
Gandhi arranca su camino en Manipur, un estado asolado por meses de violencia étnica que ha dejado más de 175 muertos. La elección dista mucho de ser anodina, ante los reproches de que Modi no ha querido sacar tiempo para visitar el estado y llamar a la paz.
"La gente perdió a sus seres queridos delante de sus ojos. Pero el primer ministro Modi no ha venido aquí a ofrecer consuelo. Tal vez para Narendra Modi, para el BJP (el partido oficialista Bharatiya Janata) y el RSS (una organización de extrema derecha), Manipur no es parte del país", remarcó hoy Gandhi.
El Partido del Congreso, enfrascado en la espinosa tarea de decidir cómo hacerse con el poder en los comicios con una coalición opositora, espera que la marcha refuerce la imagen de un líder calificado de hombre de pocas luces desde hace más de una década por el BJP de Modi.
También para despojarse de su estatus de político privilegiado que creció aislado en una burbuja tras los sacrificios de su familia, ya que su abuela y ex primera ministra Indira Gandhi murió asesinada a manos de sus guardaespaldas.
Una misión que según sus admiradores ya logró en cierto modo durante su primera marcha, entre septiembre de 2022 y enero del año pasado, recorriendo 3.500 kilómetros de sur a norte del país, una forma de protesta de larga tradición en la India.
"Con su marcha intentaba interactuar con los indios, escucharlos a la vez que les pasaba su mensaje como principal líder del mayor partido de la oposición, y mucha gente dudó de él al principio. Con su compromiso, perseverancia y habilidad, logró hacerlo y se dieron cuenta de que es un tipo serio", dijo a EFE uno de los miembros del departamento de comunicación del Partido del Congreso, Pranav Jha.
Una marcha con objetivo difuso
Entonces el partido opositor aseguró que la marcha no estaba dirigida a presentar a Gandhi como candidato a primer ministro, ni tenía fines electorales. ¿De qué sirve pues esta, tan cercana a los comicios?
"El Congreso no ha dicho claramente que tiene un fin electoral", afirmó a EFE Sugata Srinivasaraju, autor del libro recientemente publicado 'Strange Burdens: The Politics and Predicaments of Rahul Gandhi', al juzgar que el líder "no ha dejado lo bastante claro si esta marcha es para hacer frente a Modi y sacarlo del poder".
Como durante la primera caminata, cuando su poblada barba y negativa a abrigarse ante el frío del norte de la India se convirtieron en foco de la atención mediática, Srinivasaraju espera que Gandhi reciba la atención benevolente del público.
"Pero hay un gran problema, y es que incluso si genera una gran euforia en los estados en los que va a caminar, la infraestructura organizativa del Congreso está completamente destruida", afirmó.
El Gran Viejo Partido de la India, como es conocida la histórica formación al frente de la lucha por la independencia del Imperio británico, atraviesa las horas más bajas de su historia.
A las dos derrotas fulminantes en las elecciones generales de 2014, que dieron a Modi como vencedor, y de 2019, que revalidaron la hegemonía del líder nacionalista hindú, se suma la reciente victoria del BJP en las elecciones regionales del pasado diciembre.
El Partido del Congreso perdió dos regiones, la norteña Rajastán y la oriental Chhatisgarh, que cedió al partido de Modi. En este contexto, la incógnita constante sobre el papel de Gandhi sigue en pie.
¿Quiere convertirse en primer ministro, tras dos intentos frustrados, o hacer campaña por el Congreso y ceder el puesto a otro líder, como hizo su madre, Sonia Gandhi en 2004?.
