"Mañana a las 6:29 am, cumpliremos seis meses desde el cruel ataque terrorista y la horrible masacre. Medio año desde este crimen contra nuestros hermanos, contra nuestro Estado, contra la humanidad. Seis meses de una guerra sangrienta y difícil", afirmó el presidente en un comunicado.
Sin embargo, Herzog dijo estar "orgulloso" y "lleno de esperanza y fe" por el comportamiento de la sociedad israelí, que se ha mostrado "en todo su esplendor" durante esos seis meses y ha sido ejemplo de resiliencia.
"Ha pasado medio año y es difícil saber qué desafíos aún nos esperan. Pero a pesar del largo y difícil viaje, los miro a ustedes, ciudadanos de Israel, y sé que resucitaremos, sanaremos y construiremos, plantaremos, cosecharemos con alegría lo que sembramos con lágrimas", afirmó.
El presidente también se refirió a los 129 rehenes que quedan en la Franja -después de que el Ejército rescatara el cuerpo de uno esta madrugada- y el compromiso del Estado por traerlos de vuelta, y elogió la "fuerza y fe inquebrantable" de sus familiares.
"El pacto más fundamental entre un Estado y sus ciudadanos nos obliga a hacer todo lo posible –con creatividad, perseverancia y determinación– para actuar en todos los sentidos para llevarlos a casa", indicó cuando cientos de miles de israelíes han salido de nuevo a las calles para pedir el primer ministro, Benjamín Netanyahu, un acuerdo para liberar a los rehenes.
Seis meses de guerra en la Franja se han cobrado la vida de más de 33.100 gazatíes, y otros 75.800 han resultado heridos; mientras que en las filas israelíes se han producido 257 bajas.
Unas 1.200 personas -casi 800 civiles- murieron en el brutal atentado de Hamás el 7 de octubre, y más de 250 fueron secuestradas, de las que 112 han regresado con vida a Israel.
