El trabajo 'Perfil de la mujer emprendedora: dinámicas de emprendimientos lideradas por mujeres en la economía informal' fue elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Instituto de la Mujer & Empresa y la Universidad Privada Franz Tamayo.
Patricia Choque, del laboratorio de Aceleración del PNUD, dijo a EFE que el estudio refleja la "diversidad" de las mujeres que trabajan en la economía informal del país y que la intención del trabajo es "mejorar la calidad del empleo" para que se hagan ajustes a los proyectos, programas y políticas vinculadas a este campo.
Choque destacó que la investigación muestra que el trabajo informal en Bolivia es "fundamentalmente femenino y principalmente familiar" y que muchas de las mujeres que deciden emprender un trabajo por su propia cuenta lo hacen más "por necesidad que por oportunidad" y por la flexibilidad del horario.
El estudio muestra que el 73 % de las mujeres encuestadas trabaja en su propio negocio al menos unas 72 horas semanales y que el 21 % dedica más de 81 horas, lo que sobrepasa las 8 horas diarias que dictan las leyes en Bolivia.
La investigación se basó en 818 encuestas que se realizaron en las cuatro mayores ciudades de Bolivia: La Paz (240), Santa Cruz (200), Cochabamba (192) y El Alto (186).
"Las mujeres (en la economía informal) no solamente se dedican a sus negocios sino que tienen una doble o triple jornada relacionada con el cuidado de personas dependientes", apuntó Choque.
Otro aspecto fundamental de la muestra es que estas mujeres trabajan "los siete días de la semana" y que el 50 % de los negocios tienen una mayor actividad los fines de semana, puesto que esas actividades dependen de las ferias y mercados.
Choque indicó que las mujeres que se dedican al trabajo informal no son iguales, y que hay diferencias a tomar en cuenta para ofrecer mejores condiciones laborales.
Es así que se distinguen distintos perfiles o identidades según la actitud hacia el emprendimiento (emprendedoras, artesanas y emprendedoras circunstanciales, con espíritu emprendedor y agremiadas), el tipo de negocio (comerciales, de negocios familiares de negocios especializados o ambulantes y de calle) y el nivel de instrucción.
Entre las recomendaciones que hace la investigación está "la transparencia y desburocratización de los procesos de formalización e institucionalización empresarial".
Asimismo se pide "acelerar el cierre de la brecha digital y de género" y que los programas que orienten a esta población tomen en cuenta los distintos niveles educativos, formas de aprender y niveles de adopción de las nuevas tecnologías.
