En un comunicado, el portavoz del aeropuerto, Ahmad Syaugi Shahab, afirmó hoy que las cancelaciones la víspera afectaron al 40 por ciento del tráfico aéreo en la isla y que este jueves se han suspendido 40 vuelos, incluidos 32 internacionales y 9 domésticos.
Shahab indicó que el aeropuerto continúa funcionando con la máxima normalidad posible y que han establecido puntos de ayuda para los pasajeros afectados por la actividad del volcán, situado en la isla de Flores.
Según indicaron testigos a EFE, parte de los pasajeros afectados fueron trasladados a un hotel, por lo que no se observan aglomeraciones en el aeropuerto de Denpasar en Bali, en la región centro-sur del archipiélago.
Muchos de los vuelos afectados eran desde y hacia ciudades del sureste y sur de Asia, así como en Australia, donde las aerolíneas como Virgin Australia y Qantas informaron hoy de que han empezado a restablecer los vuelos.
Las autoridades indonesias continúan supervisando la situación atmosférica por las nubes de ceniza procedentes del Lewotobi Laki-Laki, que entró en erupción la semana pasada en Flores, situada unos 500 kilómetros al este de Bali, y permanece activo.
Con varios días de aumento de actividad, el volcán expulsó rocas incandescentes a kilómetros de distancia, lo que provocó incendios y daños en numerosos edificios de las poblaciones aledañas.
Esto motivó la evacuación de unas 15.000 personas, así como la muerte de nueve personas y varios heridos en Flores.
Indonesia alberga más de 400 volcanes, de los que al menos 129 continúan activos y 65 están calificados de peligrosos.
El país se asienta dentro del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida por unos 7.000 temblores al año, la mayoría de escasa magnitud.
