El país caribeño padece una aguda crisis energética con tasas de déficit que han alcanzado hasta el 53 % y la ocurrencia de tres apagones nacionales entre octubre y diciembre del año pasado. Pero, desde finales de diciembre los cortes eléctricos se han reducido ligeramente.
La UNE, adscrita al Ministerio de Energía y Minas, estima para la hora 'pico'de esta jornada una capacidad máxima de generación eléctrica de 2.100 megavatios (MW) frente a una demanda que alcanzará los 2.950 MW.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 850 MW y la afectación -los circuitos que se desconectarán- alcanzará los 920 MW.
De las 20 unidades de generación termoeléctrica (distribuidas en siete centrales) dos se encuentran actualmente fuera de servicio por averías, cinco están mantenimiento, mientras 36 motores de generación distribuida (a diésel y fueloil) no están operativos por falta de combustible, detalla el parte diario de la UNE.
Cuba consume ocho millones de toneladas de combustible, solo produce tres millones anuales y compra cinco millones en el mercado internacional, de acuerdo con datos del Ministerio de Energía y Minas.
El crudo cubano se usa para operar las centrales termoeléctricas terrestres, mientras que el combustible diésel y el fuel es importado y es el que consumen las unidades de generación flotantes.
La crisis energética se debe principalmente a la carencia de combustible -debido a la falta de divisas para importarlo- y a las reiteradas averías en las obsoletas centrales termoeléctricas, con décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones.
En una entrevista con EFE, el analista cubano del Instituto de Energía de la Universidad de Texas en Austin, Jorge Piñón, aseguró que, según sus estimaciones, basadas en datos oficiales de 2022, Cuba tiene un déficit diario de unos 80.000 barriles de combustibles líquidos, vitales para su sistema energético.
Asimismo, calcula que la demanda se redujo en 2024 en unos 20.000 barriles diarios, con base en los envíos internacionales de Venezuela, pero sobre todo, de México.
Los frecuentes apagones lastran la economía cubana, que ya se contrajo un 1,9 % en 2023, sigue por debajo de los niveles de 2019 y este año, según avanzó el Gobierno, tampoco va a crecer.
Además han atizado el descontento social, visible en la migración masiva de los últimos años y en las inusuales protestas que se han registrado desde 2021 en el país.
