"La noche ha transcurrido bien. El papa ha dormido y está descansando", fue el escueto comunicado de la oficina de prensa del Vaticano a primeras horas de la mañana y después fuentes vaticanas añadieron que se despertó, que "su humor es bueno" y que "se alimenta con normalidad".
En el parte médico del domingo, se explicó que el pontífice argentino, ingresado desde el pasado 14 de febrero con una neumonía bilateral, no había tenido más crisis respiratorias como la que sufrió el sábado, pero que continuaban suministrándole oxígeno mediante cánulas nasales.
