La agencia de la ONU dijo en un comunicado que la escalada de la violencia entre las tropas regulares y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) ha obligado a suspender temporalmente "la distribución de alimentos y asistencia nutricional vitales en el campamento", del que el PMA ha evacuado a su personal por seguridad.
"Sin asistencia inmediata, miles de familias desesperadas en Zamzam podrían morir de hambre en las próximas semanas", dijo en declaraciones recogidas en la nota el director regional para África Oriental del PMA, Laurent Bukera, que pidió reanudar la entrega de ayuda al campamento "de manera segura, rápida y a gran escala".
El campamento de Zamzam se encuentra adyacente a la ciudad de Al Fasher, la capital del estado occidental de Darfur Norte y último bastión del Ejército en esta vasta región sudanesa dominada casi al completo por los paramilitares, que mantienen un cerco sobre la ciudad desde mayo del año pasado.
Según el comunicado, la violencia ha destruido el mercado central de Zamzam, lo que ha dejado a los alrededor de medio millón de residentes del campo con dificultades de acceso a alimentos y suministros esenciales.
"Estas personas no recibirán apoyo hasta que el PMA pueda reanudar sus actividades de manera segura y hacer llegar asistencia humanitaria a la zona", lamentó la agencia de Naciones Unidas, que recordó que el pasado agosto "se confirmó la hambruna en Zamzam".
Desde entonces, la organización ha logrado transportar un solo convoy de suministros debido a las malas condiciones de las carreteras durante la temporada de lluvias, "la obstrucción intencionada por parte de las Fuerzas de Apoyo Rápido" y los combates entre las partes.
Según el PMA, en 2024 dos de cada tres personas en zonas de hambruna o en riesgo de hambruna recibieron asistencia de la agencia humanitaria, que recordó que dos millones de personas en más de 27 localidades de Sudán están "sufriendo o al borde la hambruna".
