"Lamentablemente, en este incidente se perdieron ocho vidas. Ya se han recuperado todos los restos mortales", dijo a la agencia ANI el general de brigada MS Dhillon, el domingo
Las autoridades están desplegadas desde el pasado viernes -cuando tuvo lugar el alud- cerca del pueblo de Mana, en el distrito de Chamoli, en el estado indio de Uttarakhand, cerca de un sitio de construcción operado por la Organización de Caminos Fronterizos (BRO, por sus siglas en inglés), una agencia gubernamental responsable de construir y mantener la infraestructura en regiones fronterizas remotas de la India, que fue sepultado por el alud.
Los más de 200 soldados, rescatistas, expertos en gestión de desastres y personal médico, han rescatado a un total de 46 personas que se encuentran ahora "en diversas etapas de tratamiento", según el general Dhillon.
Las primeras estimaciones de víctimas por parte de las autoridades de Uttarakhand situaron en 5 el número de muertos, pero finalmente éste ha subido hasta 8 sin que los rescatistas esperen encontrar más cadáveres bajo la nieve.
El terreno desafiante de la zona donde tuvo lugar el alud, agravado por las temperaturas que cayeron en picado a -12 grados Celsius a una altitud de 3.200 metros complicaron la búsqueda.
En las últimas horas las condiciones meteorológicas en el distrito de Chamoli han mejorado, y el Departamento Meteorológico de la India (IMD) no emite en estos momentos ninguna alerta por precipitaciones en la zona.
Sin embargo, aún permanecen alertas naranjas en distritos de los estados de Punjab e Himachal Pradesh y en los territorios de Jammu y Cachemira y Ladakh, en la Cachemira india.
Las avalanchas son un riesgo constante en el Himalaya indio, especialmente durante los meses de invierno y primavera. La región es de importancia estratégica para la India, dada su proximidad a la frontera con el Tíbet.
