Unas 414.000 personas de los alrededores de Goma han dejado sus hogares en las pasadas semanas, aunque las autoridades les han exhortado a que regresen a sus zonas de origen, indicó en rueda de prensa el subdirector de la división de protección internacional de ACNUR, Patrick Eba.
"Al menos 209.000 de ellos se han asentado espontáneamente en los territorios de Nyiragongo, Rutshuru y Masisi, no equipados para una llegada tan masiva de población", indicó Eba, quien subrayó que la crisis humanitaria en la República Democrática del Congo (RDC) es una de las más graves en la actualidad.
"La violencia sexual y los abusos a los derechos humanos siguen perpetrándose, así como el saqueo y destrucción de viviendas y negocios", agregó, señalando que en las dos primeras semanas de febrero se denunciaron cerca de 900 violaciones.
ACNUR indicó que la continuación de las hostilidades sigue dificultando la asistencia a la población en necesidad de ayuda humanitaria.
La agencia reconoce haberse visto afectada por la orden de la Administración estadounidense de detener la ayuda humanitaria a través de USAID, aunque la destinada concretamente a la RDC se ha beneficiado de una suspensión temporal de esa orden.
