La propuesta del Ejecutivo Comunitario, que ahora tendrán que validar el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea (UE), permitirá a la industria evitar las multas que previsiblemente iban a tener que pagar este año por no reducir un 15 % las emisiones de CO2 -en comparación con 2021- si compensan el exceso en 2027.
Una propuesta que, según dijo T&E en un comunicado, provocarán que los fabricantes de automóviles vendan hasta 880.000 vehículos eléctricos menos entre 2025 y 2027 de los que tendrían que haber vendido si se hubiese mantenido la senda de reducción de emisiones marcada hasta ahora.
En este sentido, la organización pidió al Consejo y el Parlamento que "se mantengan firmes" en la defensa de los objetivos de reducción de emisiones de 2030 y 2035, que son del 55 % y del 100 % respectivamente.
Y demandó también a la Comisión, que se ha comprometido a incentivar la compra de vehículos eléctricos de empresa, los contabilice en la reducción de emisiones.
La ONG celebró la intención de la Comisión de incentivar la producción de baterías eléctricas y componentes de vehículos en Europa, pero consideró que el plan llega "demasiado tarde" y carece de financiación.
En la misma línea que T&E, el director general de la Asociación Europea de Consumidores (BEUC), Agustín Reyna, aseguró que la flexibilización en los objetivos de CO2 va a "desincentivar a los fabricantes de automóviles a ofrecer modelos nuevos y más asequibles hasta más adelante en la década".
