El informe, basado en 4.379 encuestas realizadas en marzo de 2025 en comunidades vulnerables de Baní, Dajabón, El Seibo, Haina, Los Alcarrizos, Higüey, Miches, Montecristi y San Cristóbal, expone la urgencia de fortalecer los mecanismos de protección infantil en el país.
Los datos también revelan que un 3 % de los adolescentes entrevistados se encuentra o ha estado en uniones tempranas, lo que representa un "desafío significativo" para su desarrollo integral y su continuidad educativa.
Conocer estos datos es fundamental para diseñar respuestas más efectivas y sostenibles, dijo en la presentación del informe Vladimir Medrano, gerente senior de Impacto e Incidencia de World Vision.
"Cada cifra representa una realidad que nos reta a redoblar esfuerzos en la protección de la niñez y la adolescencia. No podemos transformar lo que no somos capaces de medir," añadió.
La investigación también puso de manifiesto que el 63 % de los adolescentes reportó tener relaciones pacíficas y positivas con sus padres o cuidadores, y el 68 % apoya actitudes de equidad de género, lo que evidencia avances hacia una cultura más justa e inclusiva.
La autoeficacia también se presenta como un factor esperanzador, ya que el 98 % de los adolescentes manifestó sentirse capaz de actuar ante situaciones que afectan su vida.
No obstante, la participación cívica aún es limitada, ya que solo el 4 % indicó que sus opiniones son tomadas en cuenta en las decisiones del gobierno local.
En cuanto a la toma de decisiones personales, el 21 % de las niñas expresó tener la capacidad de actuar por sí mismas, mientras que el 71 % de los adolescentes considera haber influido positivamente en decisiones importantes de su vida.
El informe también abordó la perspectiva de padres y cuidadores, mostrando que el 36 % admitió haber usado castigo físico o agresión psicológica en los últimos 12 meses.
Asimismo, un 8 % de los niños, niñas y adolescentes están involucrados en alguna forma de trabajo infantil, un dato que refuerza la necesidad de proteger la permanencia escolar y evitar riesgos de explotación.
En cuanto a la equidad de género entre adultos, un 60 % apoya actitudes igualitarias, lo que señala un cambio cultural progresivo, aunque todavía queda margen para avanzar.
