El sondeo, efectuado por la firma Amárach Research para el Movimiento Europeo de Irlanda (EMI, en inglés), reveló que el respaldo a la membresía comunitaria ha pasado del 93 % en 2019 al 82 % en 2025, el más bajo desde 2012.
El estudio destacó que el 43 % de los encuestados no cree que sus opiniones están representadas en las instituciones de la UE, mientras que el 36 % se declara insatisfecho con la influencia de Dublín en Bruselas.
Asimismo, el 26 % se muestra descontento con el rumbo marcado por las autoridades comunitarias, frente al 47 % que sí aprueba la política de futuro del bloque.
Entre los asuntos que más preocupan a la ciudadanía figura el coste de la vida (56 %), seguido por la migración (53 %), las relaciones entre la UE y EE. UU. (44 %), la respuesta comunitaria a los conflictos en Ucrania (43 %) y en Palestina (41 %), y la vivienda (41 %).
La encuesta también señaló que el 24 % rechaza la militarización de los Veintisiete, si bien el 50 % cree que Irlanda, un país tradicionalmente neutral, debería reforzar la cooperación con sus socios en defensa y seguridad, frente al 32 % que lo rechaza y el 18 % que está indeciso.
"Resulta alentador ver que el apoyo a la pertenencia de Irlanda a la UE es fuerte, pese a la caída de los últimos años. Está claro que no podemos ser complacientes, pues hay descontento con la trayectoria actual de la UE y la influencia de Irlanda a nivel europeo", explicó la consejera delegada de EMI, Noelle O'Connell.
A su juicio, Bruselas debe escuchar más a la ciudadanía en cuestiones relacionadas, por ejemplo, con la guerra en Ucrania o con las conversaciones con EE.UU. sobre los aranceles, sobre todo ante la "creciente influencia del populismo".
