El informe, que cuenta con testimonios de opositores, víctimas de abusos y otros actores en Birmania (Myanmar), concluye que el país está sumido en "una catástrofe humanitaria marcada por la violencia y las atrocidades", según resumió el jefe de derechos humanos de la ONU Volker Türk.
Entre otros puntos, el documento señala al sistema de Justicia birmano como "cómplice" de las violaciones de derechos humanos, al haber quedado totalmente subordinado a la Junta militar, por lo que en una hipotética transición requeriría una total remodelación "para recuperar la confianza popular".
El informe, que será presentado ante el Consejo de Derechos Humanos el 1 de julio, reitera el llamamiento a la liberación de todos los prisioneros políticos, incluida la líder birmana Aung San Suu Kyi.
