Según un informe preliminar, dos hombres que se desplazaban en una motocicleta dispararon contra Hércules, quien también trabajaba como conductor de radiotaxi y era beneficiario del Sistema Nacional de Protección en Honduras desde 2023.
El comunicador, de 50 años y originario de la localidad salvadoreña de Santa Ana, falleció dentro del vehículo que conducía mientras se dirigía a su vivienda en un barrio del municipio de Santa Rosa de Copán.
Hércules, quien trabajaba para el canal de televisión ATN a Todo Noticias, ya había sido objeto de amenazas y, en noviembre de 2023, fue secuestrado por dos hombres armados que lo golpearon y abandonaron en un paraje solitario.
El CPH lamentó profundamente el asesinato y criticó la ineficacia del Mecanismo de Protección para Periodistas, al señalar que “las acciones del mecanismo no dieron los resultados (esperados) para evitar esta tragedia que hoy enluta a una familia y al periodismo nacional. Se suponía que el colega Hércules Salinas estaba recibiendo esos beneficios”.
La organización advirtió que “sin duda alguna, los ataques a la prensa desde la cúpula del poder, convierten a nuestro gremio más vulnerable y susceptible ante cualquier peligro".
El CPH reiteró la necesidad urgente de una investigación "exhaustiva" que permita identificar y llevar ante la justicia a los responsables del crimen.
Hasta el momento, la Policía Nacional no cuenta con pistas claras sobre las causas del homicidio.
Desde 2001, más de un centenar de personas vinculadas a los medios de comunicación —entre periodistas, comunicadores sociales y propietarios— han muerto de forma violenta en Honduras, según datos del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).
Más del 90 % de esas muertes están en la impunidad, según registros de organismos de derechos humanos.
