El magistrado de la Audiencia Nacional español Antonio Piña ha dictado un auto en el que da el primer paso para una posible investigación de esa querella por la posible existencia de una infracción penal en los hechos denunciados.
Es el procedimiento habitual en el ordenamiento jurídico español después de presentarse una querella: se da traslado a la Fiscalía para que emita un dictamen antes de decidir si se abre causa penal.
El español Sergio Toribio, miembro de la Flotilla de la Libertad de apoyo a los palestinos, y el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe presentaron la querella contra Netanyahu; el ministro de Defensa, Israel Katz; el vicealmirante David Saar Salama y otros mandos por crímenes de guerra, lesa humanidad, detención ilegal y trato degradante.
Los demandantes se amparan en el principio de jurisdicción universal recogido en la legislación española para investigar a esos responsables civiles y militares por el abordaje del Madleen, ocurrido el pasado 8 de junio cuando se dirigía a la Franja de Gaza con ayuda humanitaria.
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Solicitan una investigación judicial, que se tomen declaraciones a los activistas y se recaben pruebas sobre el operación militar israelí. También reclaman que se coopere con la Corte Penal Internacional, que mantiene una investigación abierta sobre la situación en Palestina.
Según los querellantes, durante el abordaje "se utilizaron drones, gases lacrimógenos, armas no letales y se procedió a la detención arbitraria de los doce tripulantes, todos civiles desarmados, sin advertencia previa ni orden judicial, en ausencia de cualquier amenaza militar".
"Esos hechos, conforme al ordenamiento jurídico español, son crímenes de guerra que se enmarcan en un contexto de ataques sistemáticos contra la población palestina en Gaza y contra quienes intentan ayudarlos", aseguró a EFE Jaume Asens, abogado de la organización.
La querella denuncia que los detenidos -entre ellos los activistas Greta Thunberg (Suecia), Rima Hassan (Francia) y Thiago Ávila (Brasil)- fueron trasladados por la fuerza a Israel, incomunicados, despojados de sus pertenencias y sometidos a intentos de adoctrinamiento forzoso, con amenazas de obligarlos a ver material propagandístico, asegura el texto.
El barco Madleen transportaba alimentos, medicinas y material médico destinados a la población civil palestina, en el contexto del bloqueo israelí calificado de ilegal por Naciones Unidas.
