En un comunicado, la GNR explicó que, durante la ronda de una de sus patrullas para prevenir fuegos, sus efectivos vieron una columna de humo a un kilómetro de donde se encontraban.
El humo provenía de las traseras de una vivienda, cuyo dueño estaba llevando a cabo una quema no autorizada, por lo que la GNR acudió a detenerlo.
Ese cuerpo indicó que hace dos días esa zona estaba bajo aviso máximo de incendio rural, lo que hace que estuviera prohibido hacer quemas o fogatas en el campo sin autorización.
La GNR precisó que el detenido no tenía ese permiso y que sus propios agentes tuvieron que intervenir para extinguir ese fuego.
Actualmente, el norte y el centro de Portugal es pasto de las llamas por múltiples incendios, que comenzaron el sábado por la noche y que han ido aumentado con el paso de los días.
Debido a las altas temperaturas, el viento y la baja humedad, la mitad septentrional del país está bajo alerta máxima y muy elevada de incendios, lo que hace que esté vetado hacer fogatas en el campo o utilizar maquinaria agrícola motorizada que no tenga parachispas ni extintores.
