Dimite la ministra de Finanzas de Kuwait en plena reforma económica y financiera

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El Cairo, 4 ago (EFE).- Kuwait anunció este lunes la dimisión de su ministra de Finanzas e Inversiones, Nura al Fasam, por motivos hasta ahora desconocidos, en medio de un complicado proceso de reforma económica y dificultades financieras en el rico país árabe del golfo Pérsico.

La Casa Real kuwaití se limitó a anunciar que el emir, Mishal al Ahmad al Sabah, aceptó la dimisión de Al Fasam y emitió un decreto en el que encarga al ministro de Electricidad, Subaih al Makhaizem, la cartera de Finanzas e Inversiones de forma interina.

"Se emitió un decreto del emir nombrando al ministro de Electricidad, Agua y Energía Renovable, además de su cargo actual, como Ministro de Finanzas y Ministro de Estado interino de Asuntos Económicos e Inversiones", anunció la agencia oficial kuwaití de noticias KUNA.

La ministra dimitida, con una larga carrera en asuntos financieros, ocupó la cartera de Finanzas en agosto de 2024, en el contexto de una pequeña remodelación del Gobierno formado en mayo de ese mismo año y encargado por el emir de aplicar un programa de reforma económica y financiera.

En septiembre de 2024, Al Fasam fue nombrada ministra de Petróleo en funciones, además de la cartera de Finanzas, tras la dimisión del que era hasta aquel momento titular de ese departamento Emad al Atiqi.

Kuwait, que cuenta con una población de unos cinco millones de habitantes, una importante parte de ellos expatriados, es uno de los principales miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con una producción diaria de unos 2,4 millones de barriles.

Pese a su riqueza petrolera, el país árabe ha sufrido en los últimos años repetidas crisis políticas caracterizadas por acusaciones de corrupción y nepotismo entre sus consecutivos Gobiernos y Parlamentos, además de problemas financieros y de flujo de caja.

El exministro de Finanzas Anwar al Madaf dijo a mediados de 2024 que el Gobierno kuwaití busca racionalizar los gastos y diversificar sus fuentes de ingreso, fuertemente dependientes de la venta del petróleo, para hacer frente al elevado déficit presupuestario y a la crisis de liquidez.

Al Madaf estimó en aquel momento en 98.000 millones de dólares el déficit presupuestario en los últimos diez años, y advirtió que alcanzaría unos 84.900 millones de dólares entre los años fiscales 2025-26 y 2028-29, según dijo KUNA en su momento.