Nigeria deporta a 50 ciudadanos chinos y a un tunecino por ciberterrorismo y fraude

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Nairobi, 22 ago (EFE).- Nigeria ha deportado a 50 ciudadanos chinos y a uno tunecino por delitos de "ciberterrorismo y fraude en internet", confirmó la Comisión de Delitos Económicos y Financieros (EFCC, por sus siglas inglesas) del país africano.

Según un comunicado recogido por medios locales a última hora del jueves, este nuevo grupo de personas, que fueron deportadas con la colaboración de los servicios de inmigración nigerianos, elevan a 102 el número total de extranjeros condenados y repatriados desde el pasado día 15.

"Se esperan más deportaciones en los próximos días", alertó la agencia antifraude, que difundió en redes sociales imágenes de los ciudadanos chinos con mascarillas y haciendo fila en el aeropuerto, escoltados por agentes de la EFCC.

Nigeria ha incrementado en los últimos tiempos sus esfuerzos contra el cibercrimen.

A finales del pasado mayo, por ejemplo, 15 ciudadanos asiáticos (once filipinos, dos chinos, un malayo y un indonesio) fueron condenados a un año de cárcel cada uno por varios ciberdelitos y fraude en internet. También se ordenó su deportación.

Entre los cargos presentados contra ellos, figuraba el "acceso a sistemas informáticos organizados para desestabilizar gravemente la estructura económica y social de Nigeria (...), al contratar a jóvenes nigerianos para el robo de identidad y para que se hicieran pasar por personas de nacionalidad extranjera, con la intención de obtener un beneficio económico".

Días antes, otros 18 extranjeros de origen asiático fueron sentenciados a penas de cárcel por delitos similares.

Los condenados formaban parte de un grupo de más de 190 extranjeros arrestados durante la denominada 'Operación Relámpago del Águila', llevada a cabo por sorpresa por agentes de la EFCC en diciembre de 2024 en la ciudad de Lagos (sur), capital económica del país.

Entonces, la agencia detuvo a cerca de 800 sospechosos en Lagos, en relación con ciberdelitos como la presunta inversión en criptomonedas, fraude informático, blanqueo de capitales y estafas de carácter romántico contra víctimas de diferentes países.