"El pabellón de la India es, sin lugar a dudas, la joya de la corona de nuestra feria", afirmó Alexandr Alímov, director del departamento de cooperación cultural del Ministerio de Exteriores ruso, al dar la bienvenida a los invitados de honor.
El diplomático ruso expresó su admiración por "las riquezas de la cultura, la filosofía, la espiritualidad, de este país", y aseveró que la cultura india "es una de las cumbres de la civilización humana, que ha influido a muchos países y muchas culturas, y Rusia no es una excepción".
"Complementamos esta diplomacia de alto nivel con la diplomacia cultural (...) Sin cultura no es posible la cooperación, ni bilateral, ni global", aseveró.
La entrada del pabellón indio está custodiada por dos gigantescas matrioshkas que en vez de estar decoradas con las figuras tradicionales rusas, representan a un hombre y una mujer indios con las palmas unidas en forma del tradicional saludo indio 'namasté'.
La enorme instalación, diseñada en forma de círculos concéntricos, alberga a más de medio centenar de editoriales indias que presentan alrededor de 2.500 títulos, muchos de ellos traducidos al inglés y el ruso, e incluso una sala de meditación para quienes gustan de esta milenaria práctica espiritual.
"Esto no trata solo de libros, sino de propiciar una experiencia inmersiva de diversos aspectos de lo que constituye nuestra vida", afirmó durante la presentación el embajador indio en Moscú, Vinay Kumar.
Adelantó que en el pabellón indio tienen "experiencias de meditación, foros sobre literatura, sobre la vida en la India, la sociedad, la economía, y cómo está cambiando la vida en nuestro país".
Este evento, que se celebra en VDNJ -el principal espacio expositivo de la capital rusa- hasta el próximo domingo, acoge a más de 300 editoriales rusas y de países como Bielorrusia, China, Irán, Emiratos Árabes, Arabia Saudí e incluso Corea del Norte.
Durante estos cuatro días acogerá más de 350 actividades que incluirán presentaciones de libros y proyectos editoriales, encuentros con autores y conferencias sobre literatura.
Nada más entrar, los primeros pabellones que se pueden ver presentan una gran variedad de libros para menores, ya que paralelamente al evento central se celebra la Tercera Feria Internacional del Libro Infantil, dirigida a los lectores más pequeños, que podrán visitar gratuitamente el evento.
El director de la feria, Serguéi Kaikin, destacó la víspera que los visitantes tendrán la posibilidad de dialogar no solo con los autores sino también con los ilustradores, ya que "en los libros infantiles el ilustrador es tan autor como el escritor".
