El Departamento de Justicia presentó la apelación ante el Supremo para detener el fallo de un tribunal de Apelaciones del circuito federal que determinó que Trump había excedido su autoridad al utilizar una ley de emergencia para imponer aranceles por tiempo indefinido.
En su acción legal, la Administración de Trump pide al Supremo por medio de una "moción de agilización" para que resuelva pronto si tiene la facultad de imponer aranceles.
El caso apelado afecta a dos conjuntos de aranceles impuestos por Trump. El primero son los aranceles impuestos a cada país, que ahora oscilan entre el 34 % para China y un límite base del 10 % para el resto del mundo. El segundo es un arancel del 25 % que Trump impuso a algunos productos procedentes de Canadá, China y México debido a, según el Gobierno, su incapacidad para frenar el flujo de drogas.
Las medidas que quedan afuera de los efectos del fallo son las que Trump aplicó sobre vehículos, el acero y otros bienes importados, porque estos se utilizaron bajo otra ley.
El fallo que declaró ilegal los aranceles de Trump no les quitó su vigencia pero por el momento seguirán funcionando hasta el 15 de octubre a la espera de un fallo sobre la apelación del presidente.
