La OIM celebró en su cuenta oficial de X su regreso tras más de dos años, un compromiso "con el apoyo constante a Sudán".
Por otro lado, el gobernador del Estado de Jartum, Ahmed Osman Hamza, saludó a la OIM y a quienes trabajan para restaurar la oficina en Jartum, según informó la agencia oficial de noticias sudanesa, SUNA.
El responsable instó a la organización a centrarse en el apoyo a los desplazados, especialmente a aquellos por la guerra, y añadió que la presencia de organizaciones en la capital sudanesa "refuta la idea de que Jartum sea insegura o inhabitable".
"La apertura de la oficina demuestra que la situación es estable. Esperamos que la apertura esté acompañada de una mayor coordinación con los gobiernos federal y estatal, así como con otras organizaciones pertinentes", indicó el gobernador, y agregó que apoyan la "presencia extranjera regulada".
Varias organizaciones humanitarias han ido denunciando a lo largo de los más de dos años de guerra las restricciones del Ejército sudanés a las ONG, incluido el retraso en la renovación de visados.
La ciudad de Jartum, recuperada por el Ejército a finales del pasado marzo de las manos del grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), está intentando recuperar la normalidad y en pocos meses se prevé que el nuevo gobierno se mude a la capital, después de haber sido obligado desde el inicio de la guerra a instalarse en Port Sudán, en el este del país.
La guerra en Sudán estalló por los desacuerdos entre el Ejército y las FAR en la integración de los paramilitares en las fuerzas regulares, y desde entonces el conflicto ha provocado la muerte de decenas de miles de personas y ha obligado a unos 13 millones de sudaneses a abandonar sus hogares, lo que ha creado la peor crisis humanitaria del planeta.
