En un mensaje en la red social X, el jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que acordó con el ministro de Exteriores de Irán, Abás Arqchí, "las modalidades prácticas para reactivar las actividades de inspección en Irán".
"Esto es un paso importante en la dirección correcta", dijo Grossi, al tiempo que agradeció al ministro egipcio de Exteriores, Badr Abdelaty, por su "compromiso y dedicación" en la mediación entre las partes.
Irán suspendió, tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra sus instalaciones nucleares en junio pasado, la cooperación con la agencia atómica de la ONU.
Grossi, sin embargo, viene insistiendo desde hace semanas en la necesidad de reanudar lo antes posible esas inspecciones y verificaciones, en el marco del acuerdo de salvaguardias (controles) que mantiene Irán con el OIEA.
El acuerdo de controles, establecido en el Tratado de No Proliferación (NP), exige una verificación periódica de los materiales nucleares en Irán, incluyendo los más de 400 kilos de uranio altamente enriquecido que la República Islámica había acumulado antes de los ataques y cuyo paradero el OIEA desconoce por ahora.
Con una pureza del 60 %, ese material se encuentra muy cerca del necesario para la fabricación de armas atómicas.
Grossi había destacado este lunes en Viena, al comienzo de una reunión de la Junta de Gobernadores del OIEA, la importancia de alcanzar un acuerdo con Irán lo antes posible.
Según el director general del OIEA, reanudar las inspecciones puede facilitar las negociaciones entre Irán, EEUU y tres potencias europeas (Alemania, Francia y Reino Unido) para un nuevo acuerdo que impida que la República Islámica se haga con armamento nuclear.
