El prefecto de policía de París, Laurent Núñez, explicó este martes en una entrevista al canal BFMTV que el ministro del Interior, Bruno Retailleau, ha dado una consigna "muy firme" para "impedir cualquier bloqueo de ejes de interés esencial".
Eso significa que "habrá intervenciones sistemáticas de las fuerzas de seguridad interior para desbloquear" y también "para detener" a los que estén implicados en esas acciones, señaló el responsable de las fuerzas del orden en el área metropolitana de París.
Núñez precisó que, con los elementos de información de los que dispone no esperan que "este movimiento movilice de forma masiva a la sociedad civil pero va a movilizar a individuos de la ultraizquierda radical y que están bastante decididos a organizar acciones violentas".
"Habrá detenciones" -repitió- porque las acciones de bloqueo de la libre circulación o de sabotaje son "delito", advirtió cuando se le preguntó por las convocatorias para perturbar grandes ejes viarios o para inhabilitar servicios como cajeros automáticos.
El prefecto de policía recordó que el dispositivo policial será "excepcional", ya que se van a movilizar a 80.000 policías y gendarmes en todo el país.
Los servicios de información de la policía habían estimado la semana pasada que al menos 100.000 personas podrían participar en la jornada de protestas de este miércoles, que tiene como consigna "bloqueemos todo".
La convocatoria, que surgió hace meses en las redes sociales, y a la que se han sumado en las últimas semanas algunas formaciones de izquierdas -en particular La Francia Insumisa (LFI)- y varios sindicatos, ha tomado fuerza contra el proyecto de presupuestos para 2026 del Gobierno del centrista François Bayrou, que hoy formaliza su dimisión tras perder este lunes una moción de confianza.
Entre los elementos de ese proyecto de presupuestos que más reacción han generado están la congelación de las prestaciones sociales, la no indexación con la inflación de las pensiones, los recortes de algunos reembolsos en sanidad o la supresión de dos días festivos.
Los sindicatos han organizado, por su parte, de forma unitaria otra jornada de huelgas y manifestaciones el 18 de septiembre.
En principio, las convocatorias de huelga conocidas hasta ahora no deberían paralizar el país, pero sí perturbar algunos transportes públicos, en particular en el área metropolitana de París, donde se esperan alteraciones en líneas de cercanías, que serán muy fuertes en algunas de ellas. En el metro, sin embargo, la situación debería ser casi normal.
La Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) ha pedido a las compañías aéreas que operan en los aeropuertos de Niza y de Córcega que reduzcan en un 50 % sus vuelos el miércoles entre las 18.00 y las 24 horas.
Eso representa "un poco más de una cincuentena de vuelos de los más de 10.000 que atravesarán el cielo francés ese día", ha precisado la DGAC en un comunicado.
