Misión ONU acusa a paramilitares sudaneses del crimen contra la humanidad de "exterminio"

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Ginebra, 9 sep (EFE).- Los dos bandos en conflicto en Sudán han cometido crímenes de guerra tras más de dos años de contienda civil y uno de ellos, las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), también han perpetrado crímenes contra la humanidad como el de "exterminio", advirtió este martes un informe de la Misión Independiente de Investigación de la ONU en el país norteafricano.

El intento de exterminio combina asesinatos masivos, la privación deliberada de alimentos y medicinas y en definitiva la creación de condiciones que dificultan la supervivencia de la población civil, explicó en rueda de prensa la abogada palestino-suiza Mona Rishmawi, integrante de la misión.

El grupo de tres expertos presentó sus conclusiones en un nuevo informe ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en el que, según indicó Rishmawi, se denuncian entre otros abusos múltiples ataques a civiles por su género, etnia o afiliación política.

Preguntada sobre por qué el informe habla de "exterminio" y no de "genocidio", la experta subrayó que "en idioma árabe ambos términos son muy similares, por lo que especialmente la población de Sudán entenderá la gravedad de lo que estamos diciendo".

"Represalias entre los dos bandos, hambruna deliberada y exterminio son ahora métodos de guerra en un conflicto donde comunidades enteras han sido destruidas, más de doce millones de personas han tenido que dejar sus hogares y la población sufre hambruna", afirmó.

En la misma rueda de prensa, el experto de Tanzania que preside la misión, Mohamed Chande Othman, denunció ataques sistemáticos de las FAR a comunidades no árabes.

"Los civiles son de forma rutinaria objeto de ataques debido a su etnia, en comunidades como los zagawa, los fur o los masalit, al ser percibidos como afines al bando contrario", afirmó.

El informe describe los abusos perpetrados en lugares como El Fasher, ciudad de Darfur que soporta más de 500 días de asedio por parte de las FAR al ser uno de los últimos bastiones del ejército sudanés en esa región occidental del país.

"Hay más de 470.000 desplazados y las FAR llevaron a cabo ataques deliberados contra campos de refugiados", indicó Othman, quien denunció también posteriores ataques en represalia del ejército sudanés contra zonas civiles bajo control paramilitar.

Según el informe, ambos bandos -ejército y paramilitares- han perpetrado detenciones arbitrarias y torturas, entre otros crímenes de guerra.

"Supervivientes de centros de detención de las FAR los describen como 'mataderos' en los que decenas de personas mueren por palizas, hambre o falta de cuidados médicos", indicó el presidente de la misión, quien denunció ante el Consejo que en instalaciones del ejército de Sudán se cometen torturas y violencia sexual.

El informe documenta violaciones individuales y en grupo, esclavitud sexual y matrimonios forzados de niñas por parte de combatientes paramilitares, "a menudo dirigidos contra mujeres no árabes".

La investigación recuerda que en ataques contra instalaciones sanitarias -también considerados crimen de guerra- han sido asesinados al menos 159 profesionales de la salud y otros 84 trabajadores humanitarios han muerto en más de dos años de conflicto.

A la vista del informe, la misión de expertos de la ONU exhorta a la comunidad internacional a ampliar el embargo de armas contra Sudán, así como otras sanciones, y a que en la medida de lo posible ejerzan la jurisdicción universal en los casos de crímenes de guerra y contra la humanidad.

"Gran parte de lo que estamos denunciando son delitos sujetos a la jurisdicción de la Corte Penal Internacional", subrayó al respecto la abogada Rishmawi.