Las familias se congregaron a primera hora de la mañana en el muelle de Beirut, de donde partieron posteriormente rumbo a la frontera común entre ambos países en una caravana de autobuses y camiones, estos últimos cargados con sus pertenencias, según pudo constatar EFE.
Esta es la segunda tanda de refugiados que se acoge al programa de retornos voluntarios, lanzado el pasado julio por la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), explicaron ambas agencias en un comunicado conjunto.
En lo que va de año, más de 238.000 sirios han retornado a su nación de origen desde el territorio libanés, donde otros 114.000 han expresado ya interés en tomar parte en la nueva iniciativa organizada por la ONU, de acuerdo con la nota.
Todo ello coincide a su vez con un intenso flujo de personas que están regresando a Siria tras el derrocamiento del régimen de Bachar al Asad el pasado diciembre, desde cuando la ONU ha contabilizado unos 850.000 retornos a través de países vecinos, incluido el Líbano.
Hasta el cambio de poder en Siria, se creía que alrededor de 1,5 millones de sirios residían en el Líbano, que acogía al mayor número per cápita del mundo y que busca su retorno desde hace años.
