Pekín tacha de "provocación" protesta de Manila por plan de área natural en zona disputada

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Pekín, 11 sep (EFE).- El Gobierno chino instó este jueves a Filipinas a que "ponga fin a las provocaciones", después de que Manila protestase contra el plan de Pekín de crear una reserva natural en el arrecife disputado de Scarborough, situado en el mar de China Meridional.

El portavoz de la Cancillería china Lin Jian declaró hoy en una rueda de prensa que el arrecife "es territorio inherente de China".

Lin aseveró que el plan chino "tiene como objetivo proteger el entorno ecológico del arrecife y mantener la diversidad, estabilidad y sostenibilidad de su ecosistema natural".

"Cumple con el derecho nacional e internacional y demuestra plenamente el compromiso de China, como potencia responsable, de proteger activamente el entorno ecológico y promover el desarrollo sostenible", agregó el vocero.

Según Lin, "las fronteras territoriales de Filipinas están definidas desde hace tiempo por una serie de tratados internacionales" y el arrecife "nunca ha sido incluido en ellos".

El portavoz instó a Manila a que detenga "el revuelo mediático" para "evitar complicar la situación" en la zona.

"Filipinas presentará una protesta diplomática formal contra esta acción ilegítima e ilegal de China, ya que infringe claramente los derechos e intereses de Filipinas", denunció por su parte el Gobierno filipino.

El Consejo de Estado de China (Ejecutivo) aprobó este miércoles la creación de una reserva natural en la zona disputada para "mantener la diversidad, la estabilidad y la sostenibilidad del ecosistema natural".

Manila defiende que el arrecife, al que denomina bajo de Mansiloc, se encuentra dentro de las 200 millas náuticas (370 kilómetros) de su zona de exclusividad económica, que según la ley internacional le da derecho a la explotación de los recursos.

Huangyan Dao, como se le conoce en China, se encuentra sin embargo ocupado por Pekín desde 2012 y es una fuente de tensión constante entre ambos países.

Hace un mes, los guardacostas de Filipinas acusaron a embarcaciones chinas de llevar a cabo "maniobras peligrosas" en el atolón disputado, que provocaron la colisión entre un buque de la guardia costera china y el Ejército de ese mismo país mientras "perseguían" un barco filipino.

Manila y Pekín mantienen un prolongado pulso por la soberanía de varias islas y arrecifes en una región estratégica por la que transita cerca del 30 % del comercio marítimo mundial, que alberga el 12 % de los caladeros globales y posibles reservas de petróleo y gas.

Las tensiones en la zona se han intensificado desde la llegada al poder del presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., en 2022, cuyo Gobierno ha reforzado su alianza con Estados Unidos y ha adoptado una postura más firme en la defensa de su territorio frente a las reivindicaciones chinas.