"Hasta esta tarde contabilizamos 31 muertos, entre ellos 22 agricultores, 9 mujeres y 6 niños. Entre los pastores, nueve personas han muerto, incluyendo las tres asesinadas el día anterior", declaró a EFE, Noubayam Josué, autoridad del cantón de Ndélé.
Los choques comenzaron de madrugada, entre las 5.00 y las 11.00 horas (4.00 y 10.00 GMT), como respuesta al asesinato de tres pastores la noche anterior. Tras ese ataque, un grupo de pastores lanzó una ofensiva contra los aldeanos en un acto de venganza.
Las autoridades locales calificaron la situación de alarmante ante el temor de que la violencia se extienda.
"Los ánimos están caldeados y tememos que la violencia se agrave si no se actúa con rapidez", advirtió Josué.
Los enfrentamientos reflejan la fragilidad de la convivencia entre pastores y agricultores en el sur de Chad, donde la disputa por tierras de cultivo y pastizales se ha intensificado en los últimos años.
Chad es uno de los principales productores de ganado de África, con una ganadería extensiva basada en la trashumancia -pastoreo en movimiento-, que obliga a desplazar los animales en busca de agua y pastos.
La fuerte presión sobre los recursos ha deteriorado las relaciones entre pastores musulmanes nómadas y agricultores nativos sedentarios, en su mayoría cristianos o animistas, con choques frecuentes en el sur del país y en otras zonas fértiles de su territorio.
Los campesinos acusan a los pastores de saquear sus campos haciendo pastar a sus animales o de asentarse en tierras que consideran suyas.
Además, desde hace más de un año, el este del país se ha convertido en un escenario de frecuentes enfrentamientos entre pastores y cuatreros procedentes de Sudán, agravados por el estallido de la guerra civil sudanesa en abril de 2023.
