"Nuestras preguntas más profundas no se escuchan ni se responden deslizando sin parar en nuestros teléfonos, lo cual nos acapara la atención, deja la mente cansada y el corazón vacío", dijo.
Así, planteó a los jóvenes que la realización de sus deseos auténticos "pasa siempre por salir de nosotros mismos".
El pontífice estadounidense y peruano destacó además la fraternidad "como vínculo de paz", que puede "liberar de la indiferencia y la pereza espiritual, haciendo superar el aislamiento y la desconfianza".
Pidió a los jóvenes que sean "artesanos de paz" y que se conviertan "en misioneros de Cristo en el mundo" ante "muchos de sus compañeros están expuestos a la violencia, obligados a usar las armas, forzados a separarse de sus seres queridos, a migrar y a huir"
"Muchos carecen de educación y de otros bienes esenciales. Todos comparten con ustedes la búsqueda de sentido y la inseguridad que la acompaña, el malestar por las crecientes presiones sociales o laborales, la dificultad de afrontar las crisis familiares, la dolorosa sensación de falta de oportunidades, el remordimiento por los errores cometidos", añadió el papa.
Y citó a su predecesor: "Como solía decir el Papa Francisco: 'Cristo muestra que Dios es proximidad, compasión y ternura'".
Les instó a evitar "reaccionar instintivamente poniéndose al nivel de quienes los han rechazado, adoptando actitudes agresivas" a pesar de que hayan sufrido "persecución, mentiras y la violencia".
La próxima Jornada Mundial de la Juventud se celebrará el 23 de noviembre, Día de Cristo Rey, con el lema "Dad testimonio también vosotros, porque estáis conmigo" y en vistas de la edición internacional de la JMJ en Seúl (Corea del Sur) en 2027.
