La Fiscalía de Teherán señaló que la venta de estos muñecos se ha vuelto común recientemente en plataformas de redes sociales y en ciertas tiendas, agregando que muchos vendedores desconocen su “naturaleza antirreligiosa”, según informó la agencia Mizan, del Poder Judicial iraní.
Por lo mismo, ordenó a los funcionarios judiciales identificar lo antes posible a las personas involucradas en la producción, distribución y comercialización de los muñecos y entregarlas a la justicia.
Esta orden judicial llegó después de que el sábado se lanzara una petición en una plataforma iraní supervisada por el Gobierno, que exige al Poder Judicial procesar a los responsables y reforzar la supervisión de las ventas en línea.
Los muñecos, diseñados como juguetes antiestrés con forma de animales —incluidos gorilas, monos o cerdos—, llevan los nombres Morteza y Marziyeh, títulos asociados con el imán Alí, el primer imán de los musulmanes chiíes, y con Fátima, la hija del profeta Mahoma.
Según medios iraníes, los muñecos se han vendido en el mayor mercado en línea de Irán, Digikala, y en otras plataformas, incluida Instagram.
