Estudio expone crisis del periodismo independiente en Nicaragua por exilio y precariedad

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San José, 27 nov (EFE).- El periodismo independiente de Nicaragua atraviesa una crisis sin precedentes derivada del desplazamiento forzado de comunicadores, la precariedad laboral, la inseguridad, la falta de financiación, y la autocensura, según un estudio divulgado este jueves en Costa Rica por la Asociación de Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN).

El estudio "Diagnóstico situacional de periodistas nicaragüenses en el exilio 2025", elaborado por el PCIN, alerta en el sentido de que esa crisis representa también una violación al derecho de brindar información y de recibirla de los nicaragüenses, "que cada vez tienen menos opciones de informarse en plena libertad" con una narrativa distinta al discurso oficial que impone el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

La investigación advierte que los periodistas nicaragüenses en el exilio continúan ejerciendo la profesión en condiciones precarias, con salarios que no les permiten cubrir sus necesidades básicas, y en muchos casos sin acceso a la seguridad social.

"En algunos casos, priorizan el pago del alquiler antes que destinar recursos para prevenir o atender enfermedades físicas que puedan derivar en situaciones más complejas que les impidan trabajar en el mediano y largo plazo", señala el estudio.

Para garantizar su sobrevivencia y la de su núcleo familiar, en aquellos casos que lograron la reunificación familiar, los periodistas han combinado su práctica periodística con otros oficios más técnicos y artesanales, e incluso de emprendimiento de pequeños negocios, según el informe.

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Otra de las preocupaciones, señala el estudio, es que el exilio no es sinónimo de seguridad para los periodistas nicaragüenses, "quienes sienten una alta percepción de inseguridad y temor ante la presencia de redes transfronterizas de represión estatal", principalmente en Costa Rica.

La investigación, en la que se entrevistó a 112 comunicadores, también destaca que la falta de una resolución sobre la solicitud de estatus como refugiado y/o asilado "es un detonante de preocupación para los periodistas, especialmente en los dos países de mayor destino como son Costa Rica y Estados Unidos"

"En Costa Rica existen periodistas que permanecen únicamente como solicitantes de refugio sin acceso pleno a derechos humanos como personas refugiadas; mientras que, en Estados Unidos, algunos periodistas han reportado a PCIN su temor de ser deportados y retornados a Nicaragua" debido a "las restrictivas políticas migratorias del Gobierno de Donald Trump",indica el estudio.

Otros de los temas más apremiantes para los medios exiliados es su viabilidad financiera en un contexto de "drástica reducción" del financiamiento internacional, lo cual plantea la necesidad urgente de explorar nuevos modelos de monetización.

Pese a ese panorama sombrío, el PCIN destacó que los "periodistas continúan informando desde el exilio, desafiando el autoritarismo al develar la corrupción, los abusos de poder, la represión estatal, la imposición de leyes que atentan contra las libertades públicas y la instauración de la autocracia por parte de la familia presidencial".

"El periodismo independiente en Nicaragua y desde el exilio no va a desaparecer, tiene futuro por el compromiso, la resistencia y la necesidad de construir una memoria histórica colectiva, para poder contar no solo los momentos más devastadores de la crisis sociopolítica que atraviesa el país desde abril de 2018 sino también el momento del retorno, de la instauración de la democracia, en paz y libertad para los nicaragüenses", considera ese gremio.