El PAIGC, partido del principal líder opositor, el ex primer ministro Domingos Simões Pereira -a quien se le impidió concurrir a las elecciones generales del pasado domingo-, calificó el acto en un comunicado como "un atentado contra el orden constitucional".
La formación afirmó que los individuos "violaron la integridad de las instalaciones" y que la ocupación constituye "una manifiesta e intolerable violación de los principios estructurales del Estado de derecho" y una "agresión" a la "libertad política y a las instituciones democráticas".
"La destrucción, la ocupación forzada y la usurpación de sus instalaciones generan responsabilidad civil, penal y política para todos sus autores, materiales o morales", señaló el partido de Pereira.
Ante los hechos, exigió "la inmediata devolución de la sede nacional", el restablecimiento de las condiciones de seguridad y la apertura de una investigación "urgente e independiente" sobre lo ocurrido.
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El ataque a la sede del PAIGC se produjo tras el golpe de Estado militar perpetrado el miércoles, en la víspera de la publicación de los resultados provisionales de las elecciones generales celebradas el pasado domingo, en las que tanto el presidente saliente, Umaro Sissoco Embaló, como su principal rival, Fernando Dias da Costa, se habían atribuido la victoria.
El PAIGC respaldó en los comicios a Da Costa junto a una coalición formada por la Alianza Patriótica Inclusiva (API "Cabaz Grandi") y por la mayoría de los dirigentes del Partido de la Renovación Social (PRS).
Sin embargo, la junta militar -autodenominada Alto Comando Militar para el Restablecimiento de la Seguridad Nacional y el Orden Público- decretó tras asumir el poder la suspensión "inmediata" del proceso electoral y el cierre de las instituciones del Estado.
La Unión Africana (UA) suspendió esta madrugada "de forma inmediata" a Guinea-Bisáu de todas las actividades y órganos de la organización e instó a los militares a "respetar la ley y la voluntad del pueblo" y a abstenerse de "toda interferencia adicional" en los procesos políticos del país.
En caso contrario, advirtió, el Consejo impondrá sanciones específicas contra todos los actores implicados en el golpe de Estado.
Guinea-Bisáu está considerado uno de los países más inestables de África: desde su independencia de Portugal en 1974 ha sufrido cuatro golpes de Estado exitosos (1980, 1998/99, 2003 y 2012).
