La dimisión de Yermak alivia las tensiones políticas en Ucrania ante la presión de EE.UU.

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Leópolis (Ucrania), 29 nov (EFE).- La dimisión de Andrí Yermak, mano derecha del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha calmado tensiones políticas internas en un momento en que Kiev se enfrenta a una intensa presión por parte de Washington para que acepte un plan de paz que muchos ucranianos consideran una amenaza para la soberanía.

La salida de quien a menudo era calificado como "el segundo hombre más poderoso del país", tras la redada del viernes en su domicilio por parte de las agencias anticorrupción, también se considera una oportunidad para reforzar la posición negociadora del país.

Aunque se desconoce el alcance del conocimiento de Yermak sobre la trama de corrupción en el sector energético del país que ha obligado a la salida del Ejecutivo de dos ministros, la concentración de poder que obtuvo en su cargo como jefe de la Oficina Presidencial invita a pensar en el país que no podía haber ignorado su existencia.

Por ello, tanto los legisladores del partido Servidor del Pueblo, el partido de Zelenski, como los de la oposición, acogieron con satisfacción la salida de Yermak, también criticado por eclipsar a la primer ministro, Yulia Sviridenko, y a otros responsables de carteras en la toma de decisiones del Gobierno.

"Necesitamos ser fuertes dentro del país para tener una posición fuerte fuera", escribió en su cuenta de Telegram David Arakhamia, líder de la facción parlamentaria Servidor del Pueblo.

Danilo Getmantsev, presidente de la Comisión de Finanzas, calificó la decisión de "un poco tardía, pero sin duda madura y acertada", al tiempo que exigió "total transparencia" en el Gobierno.

Yermak "hizo mucho bien en las negociaciones y contaba con la confianza de Zelenski, pero se había vuelto muy controvertido", por lo que su dimisión era "un paso para superar la crisis política que se estaba gestando", declaró a EFE Oleksandr Merezhko, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento ucraniano.

"La aprobación del presupuesto y otras leyes clave estaban en peligro porque había problemas para asegurar los votos tras este escándalo", añadió, refiriéndose a la creciente fragmentación interna en medio de las demandas de destitución de Yermak.

Merezhko cree que la dimisión de Yermak ayudará a Ucrania en su esfuerzo por evitar el acuerdo de paz profundamente desfavorable ofrecido por Estados Unidos.

"Esta medida refuerza nuestra posición negociadora, ya que nuestros socios extranjeros quieren tratar con personas de reputación intachable", subrayó.

Para Maria Berlinska, representante del sector de producción militar de Ucrania, la dimisión de Yermak ha demostrado que "las agencias anticorrupción funcionan" y que "no hay intocables en Ucrania", según escribió en su cuenta de Facebook.

La dimisión de Yermak "no debilita a Ucrania en este momento crítico", sino que "le da una oportunidad", publicó Olga Rudenko, redactora jefe de 'The Kyiv Independent' en su cuenta de X.

Ella calificó la salida de Yermak como "un cambio bienvenido y la oportunidad de que finalmente tengamos personas competentes negociando en nuestro nombre".

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania y el resto del equipo negociador seguirán defendiendo las "líneas rojas" de Kiev ante la presión de Washington, subrayó Merezhko.

Sin embargo, la salida de Yermak también deja a Zelenski más expuesto a la presión interna, ya que su jefe de gabinete había servido como pararrayos del descontento, señaló Yaroslav Zhelezniak, legislador del partido opositor Voz, en su cuenta de Telegram.

Después de confiar en Yermak para gestionar una amplia gama de asuntos durante casi seis años, Zelenski tiene ahora que encontrarle un sustituto pronto.

Entre los nombres que circulan como posibles sucesores se encuentran Sviridenko, el primer viceprimer ministro y ministro de Transformación Digital, Mijailo Fedorov, y el ministro de Defensa, Denís Shmigal.

Sea quien sea el nuevo jefe de la Oficina Presidencial, muchos diputados y representantes de la sociedad civil esperan que la toma de decisiones se descentralice y que el Parlamento y los círculos de expertos en general asuman más responsabilidad.

La investigación anticorrupción en curso podría implicar a más altos funcionarios, lo que supondría un nuevo golpe para Zelenski.

Así, Rustem Umérov, nuevo jefe del equipo de negociación de Ucrania para la paz, ha sido interrogado recientemente por la Oficina Nacional Anticorrupción.

Sin embargo, el consenso —o la esperanza— en Kiev es que, contrariamente a las expectativas de Moscú y Washington, la investigación no debilita al país, ya que Ucrania sigue decidida a rechazar cualquier condición de paz que viole su soberanía e integridad territorial.