Seif afirmó que recibía la noticia con "alegría", pero con "una punzada de tristeza" por los 12 años perdidos desde la detención de Alaa en 2013 y el desgaste que conllevó para la familia todo el esfuerzo realizado.
A mediados del pasado mes de noviembre, las autoridades egipcias impidieron a Alaa tomar un vuelo a Reino Unido, donde reside parte de su familia, al alegar que “no tenía permitido viajar”, sin dar mayores explicaciones, según informó Seif en su momento.
Alaa es un periodista y activista prodemocracia que se dio a conocer durante la Primavera Árabe de 2011.
En 2013 fue detenido por protestar frente al parlamento egipcio y se convirtió en uno de los presos más célebres del país africano.
En 2019 salió de prisión por unos meses con la obligación de dormir todas las noches en una comisaría, pero ese mismo año volvió a ser detenido y, dos años después, se emitió una condena en su contra por "difundir noticias falsas".
A pesar de cumplir su pena de cinco años en septiembre de 2024, las autoridades egipcias se negaron a liberarlo, al no reconocer como parte de su condena los dos años que permaneció en prisión provisional.
Tras intensas campañas por su liberación, entre ellas una huelga de hambre que llevó a su madre a ser hospitalizada, quedó en libertad tras un indulto emitido por el presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi, hace dos meses.
La decisión fue ampliamente celebrada por organizaciones humanitarias como Reporteros Sin Fronteras o Amnistía Internacional, que recordaron que en Egipto continúa habiendo presos políticos y de conciencia.
En su publicación de X, Seif también apuntó a este hecho y pidió la liberación de decenas de activistas que aún siguen presos, como el periodista Ismail Iskandarani, detenido en septiembre por sus publicaciones en Facebook y cuya puesta en libertad también fue exigida por Human Rights Watch el pasado octubre.
