Los hechos se produjeron el viernes en la ciudad de Masisi, en la provincia de Kivu del Norte, después de que los rebeldes lanzaran ataques en la zona para recuperar el control de algunas localidades.
"Primero, fueron los rebeldes quienes atacaron las posiciones de las FARDC (Fuerzas Armadas de la RDC), pero no lo consiguieron. El Ejército, apoyado por los patriotas Wazalendo (milicias populares armadas), respondió desplegando drones en las inmediaciones de Masisi", dijo a EFE este sábado por teléfono Voltaire Batundi Sadiki, presidente de la sociedad civil del territorio homónimo de Masisi.
"Esto destruyó las posiciones y los preparativos de los rebeldes. También dañó algunas viviendas de civiles. Lamentamos la pérdida de ocho civiles, entre ellos dos hombres, un niño, tres mujeres y dos niñas", añadió.
Por su lado, MSF informó el viernes a través de la red social X de que 42 personas, incluyendo muchas mujeres y niños, tocadas por la metralla o con otras heridas fueron ingresadas en el Hospital General de Referencia de Masisi. Dos personas fallecieron, según la organización.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
"En todo el este de la RDC, los equipos de MSF siguen siendo testigos de la violencia generalizada contra la población civil y del incumplimiento de los compromisos internacionales para garantizar su seguridad y proporcionar asistencia médica y humanitaria adecuada", lamentó la ONG.
MSF no mencionó al Ejército congoleño, como no hizo tampoco la misión de paz de las Naciones Unidas en la RDC (Monusco) al lamentar el ataque en X.
"La Monusco está profundamente preocupada por las informaciones sobre un ataque con drones en el centro de Masisi. La misión condena enérgicamente cualquier ataque, incluidos aquellos por drones, dirigido contra civiles e infraestructuras civiles", señaló.
Así, la misión instó "a todas la partes a respetar estrictamente el alto el fuego y el derecho internacional humanitario y a priorizar la implementación de los acuerdos de paz", añadió.
La violencia en el este congoleño se intensificó con la captura este diciembre de la estratégica ciudad de Uvira, en Kivu del Sur (provincia vecina de Kivu del Norte) por parte del M23, que cuenta con apoyo de Ruanda, según la ONU y varios países occidentales.
La toma de Uvira ocurrió después de que los presidentes de RDC, Félix Tshisekedi, y de Ruanda, Paul Kagame, firmaran el 4 de diciembre un acuerdo de paz en Washington, con la mediación de Estados Unidos y en presencia de su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Desde entonces, ambas partes se han acusado mutuamente de violar el acuerdo.
El M23 anunció después su retirada de Uvira a petición de EE.UU., aunque la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) informó de que los combates continuaron al sur de la ciudad.
Desde 1998, el este de la RDC vive un conflicto sostenido entre grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de la Monusco.
